La situación en los candidatos a la Comunidad
Los países escandinavos, Austria y Suiza, todos ellos aspirantes a incorporarse a la Comunidad Europea, no se han mantenido ajenos a la crisis de los refugiados y sufren los mismos problemas.En Austria, como en Alemania, es donde el clima antiextranjero está tomando dimensiones más dramáticas, sobre todo, desde que el líder nacionalista de la ultraderecha, Joerg Haider, anunciase una demanda popular para resolver "el problema de los extranjeros". El país ha visto incrementadas sensiblemente las peticiones de asilo político hasta 1991, además de tener que hacer frente a la invasión de miles de refugiados de facto que huyen de Yugoslavia.
Los austríacos también han tomado medidas legales para restringir el flujo de extranjeros, y desde el pasado mes de junio está vigente la nueva ley de asilo, que ha reducido en un 60% la entrada.
Suiza, Noruega y Suecia han endurecido también las normas de acogida. Este último es el país nórdico que mayor cantidad de refugiados tiene (150.000), pero ahora pone más dificultades. Finlandia nunca ha sido un país de acogida. A pesar de ello, el número de solicitantes ha pasado de 50 en 1988 a 2.150 en 1991 procedentes de la URSS y de África.


























































