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La historia de un sueño

Hoy se estrena en toda España la película 'Orquesta Club Virginia'

El realizador Manuel lborra llevaba 18 años soñando con llevar a la pantalla la vida de su amigo Santi Arisa, conocido bateria catalán. Como en las películas, el sueño se ha convertido en realidad: Orquesta Club Virginia se estrena hoy en toda España. Para el director se trata de una historia con un fondo de "amargura y soledad, un estigma que persigue a la mayoría de los músicos". Jorge Sanz, narrador y uno de los protagonistas del filme, describe su papel como "un bombón".

Arisa tenía 18 años cuando salió del puerto de Barcelona rumbo a Beirut. Los. músicos tenían entonces la costumbre de interpretar un vals que duraba hasta que se perdía de vista el puerto. Seis meses depués, el batería no había llegado a la que entonces se consideraba la suiza de Oriente, pero tocaba en una cabaré de Aminan y a su alrededor se levantaban columnas de humo y se oían unas explosiones tremendas. "Fue la Guerra de los Seis Días, pero los músicos ni se enteraron. Como en la película, su representante les dijo que no había que preocuparse, que aquello no iba con los músicos", explica Iborra.El director asegura que el rodaje del filme ha sido "costoso y complicado". La mayor parte de las escenas se rodaron en Marruecos. Marraquech, Terandant, Tánger y Tetuán fueron las ciudades seleccionadas. En algunas escenas de la película se ven un café y un hotel tangerinos que también fueron utilizados por Bernardo Bertolucci para El cielo protector. Para reconstruir la historia, lborra se entrevistó con un par de directores de orquesta, entre ellos un músico de Sabadell, el mismo que dirigía a la auténtica Orquesta Virginia.

La vida de un músico

lborra ha utilizado como músicos a una buena parte de la plana mayor del cine español: Antonio Resines, Juan Echanove, Enrique Sanfrancisco, Enima Suárez y Santiago Ramos. Para el realizador, la selección de los actores fue lo más simple. "Todos aceptaron el papel encantados".El único músico de verdad de todo el elenco protagonista es el enfant terrible de la música catalana de los sesenta Pau Riba, que interpreta a un batería homosexual. Sólo Quique San Francisco pone su voz en uno de los temas musicales. Los demás actores fueron doblados. Jorge Sanz asegura que hizo lo posible por cantar, pero no podía hacerlo al tiempo que tocaba la guitarra. "Lo dejé por imposible", dice el actor, para el que ha significado mucho poder interpretar la vida de un músico: "Siempre he sentido verdadera admiración por ellos. Como muchos actores, ellos también se dejan la vida sobre los escenarios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de septiembre de 1992