Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

Teatro Romano de Sagunto

Escribo estas líneas como res puesta a la actual andanada de críticas que se están vertiendo, desde diversos medios de comunicación, contra las obras de rehabilitación del Teatro Roma no de Sagunto. Soy saguntino y no por ello, pese a como parece ser la opinión del común que se está fabricando, estoy en contra de las actuales obras que se realizan en aquel recinto.Las voces que hoy se elevan contra las obras son aquéllas que o bien se han caracterizado por la desidia más clara desde sus respectivos puestos de responsabilidad, o bien por intervenciones quirúrgicas sobre el monumento que no han hecho más que enturbiar cuando no falsear la imagen del teatro creando eso que se ha dado en llamar ruinas artificiales.

La actual intervención es una empresa arriesgada, entre otras razones porque implica un cambio en la morfología de la visión, de la imagen que sobre él se tenía hasta entonces. Imagen alimentada, eso sí, por los diversos arqueólogos que hasta la fecha han intervenido sobre él, coadyuvando a esa "ruina sentimental y rornántica" que tanta mediocre y sensiblera literatura ha gastado.

Se imponía una recuperación íntegra, total, de aquel edificio teatral que los torrentes de agua y demás inclemencias, incluida la humana, estaban dejando en apenas nada, puro terreno, puro lugar. La reinstauración de la es cena, cuerpo arquitectónico esencial del teatro, se hacía pe rentoria. De esa forma se recupe ra la visión originaria y con ello se consigue devolver las condi ciones óptimas de representación de obras dramáticas, función clave para la que aquél fue erigido-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 25 de agosto de 1992