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LA VUELTA DEL TERRORISMO

ETA pone fin a más de dos meses de inactividad al asesinar a dos guardias civiles en Oiartzun

Más de dos meses después de su último atentado, ETA desmintió ayer la existencia de una supuesta "tregua voluntaria" con el asesinato en Oiartzun (Guipúzcoa) de dos jóvenes guardias civiles que acababan de hacer sus compras en el hipermercado Mamut. José Manuel Fernández Lozano y Juan Manuel Martín Gil se disponían a poner en marcha su vehículo tras guardar sus compras en el maletero, cuando fueron acribillados a tiros por un individuo de pelo rizado rubio, con barba, vestido con un chándal negro, que les disparó a bocajarro minutos después de las cuatro de la tarde.

El atentado ensombrece la anunciada reactivación del diálogo entre HB y el resto de las formaciones nacionalistas y aleja la posibilidad de un encuentro entre el Gobierno y la organización terrorista. Ayer mismo el diario Egin recordaba que en el curso de las interrumpidas conversaciones ente PNV-HB el PNV se comprometió a solicitar al Gobierno el establecimiento de ese contacto con los etarras deportados en Santo Domingo, en el caso de que no se produjeran atentados antes del 1 de setiembre próximo. A sólo 13 días de esa fecha, el doble asesinato de ayer demuestra que quienes mandan efectivamente en ETA no están dispuestos en absoluto a que su aparente inactivadad sea interpretada como una tregua tácita.Los guardias civiles asesinados ayer, José Manuel Fernández Lozano, de 25 años, casado y con un hijo, natural de Alfacar (Granada), y Juan Manuel Martín Gil, de 23, nacido en Gondomar (Pontevedra), fueron alcanzados en la cabeza y el cuello por un total de 9 impactos. Tras disparar una ráfaga con la metralleta que portaba, el asesino abandonó a la carrera el aparcamiento del hipermercado Mamut y se introdujo en una furgoneta blanca que partió con celeridad. El primero de los guardias quedó recostado sobre el volante,de su coche, un Renault 19 matriculado en Granada y falleció allí mismo con la cabeza atravesada por varios balazos. Su compañero fue recogido en gravísimo estado por los sanitarios de la Cruz Roja y falleció en la Residencia de San Sebastián. Ambos agentes, que residían en el cuartel de Inuaurrondo de San Sebastíán, llevaban menos de un año destinados en el País Vasco. Los dos guardias iban desarmados.El último atentado se produjo el pasado 9 de junio en Madrid, en la entrada del hipermercado Jumbo, donde un coche-bomba hirió gravemente a 13 personas, entre paisanos y militares.

Primer aniversario

Mientras desde PNV, EA y HB se reclanlaba un "gesto" del Gobierno, mandos de la lucha antiterrorista contemplaban con escepticismo el silencio de las armas, que atribuían no a decisión política, sino al caos en que se hallaba sumida la organización tras las sucesivas caídas de los jefes etarras.

Fuentes de la lucha antiterrorista creen que la banda ha actuado porque un comando, en este caso el de Guipúzcoa, se ha sentido seguro operativamente. El atentado, según las mismas fuentes, no pretende, por lo tanto, abrir contradicciones tras las declaraciones en favor de generosidad con una ETA inactiva, informa Francisco Mercado. De hecho, las fuerzas de seguridad habían recibido mediante una circular la orden de extremar ayer las medidas de seguridad al cumplirse el primer aniversario de la muerte de tres miembros del comando Donosti, señala Efe.

Días atrás, el ministro del Interior, José Luis Corcuera, afirmaba que "si ETA quiere hablar de sus presos, mejor hoy que mañana", mieritras que el titular del ministerio de Justicia, Tomás de la Quadra-Salcedo, recordaba la posibilidad de excarcelar a presos etarras si recibe solicitudes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de agosto de 1992

Más información

  • Los agentes, de 25 y 23 años, acababan de realizar compras en un hipermercado