Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Renfe se propone cerrar 22 líneas regionales de poca ocupación si no le subvencionan el déficit

Renfe está dispuesta a proponer al Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) el cierre de hasta 22 líneas regionales si fracasan las negociaciones con comunidades autónomas y diputaciones para que contribuyan a la financiación del déficit que genera su explotación. Cada tren de esas 22 líneas transporta menos de 50 pasajeros de media, cuando las composiciones de los convoyes regionales tienen una capacidad de entre 128 y 260 plazas.

"Por debajo de 100 pasajeros por tren no se cubren gastos, e incluso esto es así porque no se tienen en cuenta los costes de mantenimiento de infraestructura y de circulación", señala Antonio Gómez Templado, director gerente de la unidad de negocios de regionales de Renfe. La presidenta de la compañía, Mercè Sala, explicó gráficamente tiempo atrás que saldría más barato poner un taxi a disposición de los pocos viajeros que utilizan alguna de estas líneas.En 1991, los ingresos por pasajeros de las líneas regionales (8.203 millones de pesetas) sólo cubrieron el 41% de los gastos, correspondientes a personal de conducción, personal de intervención y consumo de energía. El 66% del gasto restante (12.061 millones de pesetas, correspondientes al mantenimiento del material rodante, a estaciones y servicios conjuntos y a la amortización) se cubrió en un 82% con subvenciones del Estado y, en menor medida, de alguna comunidad autónoma. Si se tuviera en cuenta el coste de mantenimiento de infraestructuras y de circulación, el déficit hubiera sido muchísimo mayor.

Las perspectivas del nuevo contrato programa que negocian Renfe y el MOPT apuntan a que el Estado no está dispuesto a mantener la subvención de líneas regionales de muy débil tráfico, sino que apuesta por los servicios de cercanías. "Las negociaciones no son fáciles", señalan fuentes de la compañía ferroviaria. El propio ministerio alienta las negociaciones con comunidades autónomas -con algunas ya se han iniciado- para que subvencionen las líneas que consideren imprescindibles o incrementen las cantidades que ya aportan.

Ayuda de autonomías

Renfe está abierta a "cualquier fórmula" de colaboración con las comunidades autónomas interesadas en mantener las líneas amenazadas, sin descartar que incluso se hagan cargo de su explotación, a cambio de un alquiler del material móvil y el cobro de un canon por el uso de vías. El director gerente de regionales, Gómez Templado, pone como ejemplo la experiencia de Francia, donde algunas administraciones regionales corren por su cuenta con la adquisición de material móvil. A cambio, fijan a la compañía ferroviaria de su país (SNCF) las líneas y frecuencias que deben cubrir.Si estas negociaciones fracasan, la compañía ferroviaria española cedería progresivamente la cobertura de las líneas con menos tráfico a empresas de autobuses, un medio de transporte mucho más rentable y flexible. Renfe está dispuesta en ese caso a vender billetes combinados tren-autobús, a que sus horarios se adecuen a las conexiones entre los distintos medios de transporte y a que sus estaciones puedan ser utilizadas como terminales de autobuses. "A lo que sea", en palabras de un dirigente de Renfe.

El déficit de pasajeros de algunas de estas líneas se produce esencialmente en los días laborables, y la ocupación de los trenes mejora en fines de semana y periodos de vacaciones. Por ello, Renfe no descarta ceder el transporte de viajeros al autobús los días laborables y mantener el servicio de trenes en fines de semana y periodos punta.

El cierre de líneas o servicios, el cierre o transformación del uso de estaciones y la supresión de más del 25% de los servicios en alguna línea o tramo de línea debe contar con la autorización del MOPT. Renfe podrá llevar a cabo el cierre o la modifícación si en el plazo de dos meses desde la petición, el MOPT no deniega expresamente la autorización u ordena el mantenimiento cautelar del servicio en las condiciones que se ha prestado hasta entonces, según el reglamento que desarrolla la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres de 1987. Los directivos de Renfe consideran que la actitud del MOPT será favorable a su posición, pero siempre que se haya agotado la vía negociadora con comunidades autónomas y diputaciones.

En los últimos años Renfe ya ha reducido trenes en varias líneas regionales: Madrid-Burgos, Salamanca-Fuentes de Oñoro y Zaragoza-Teruel-Sagunto, por ejemplo. Si en 1991 fueron 693 el número de servicios totales en el día de más tráfico, para este año se espera reducir esa cifra a 640. Y a 600 en 1993. El dato más significativo, sin embargo, es el número de kilómetros recorridos por los trenes regionales, que fueron 29,96 millones en 1991, y que se reducirán en un 5,2% este año y en un 2,1% en 1993. El número de pasajeros transportados también tiende a disminuir.

Los trenes con mayores pérdidas

, Las líneas o tramos de línea regionales con menor tráfico son las siguientes (entre paréntesis, el número aproximado de pasajeros que en 1991 tomaron el tren para cubrir exclusivamente ese trayecto; se excluyen pues los pasajeros que proceden de otros puntos de la línea o de transbordos, que sumados a los primeros arrojan una ocupación inferior a 50 viajeros por día y tren de media):

Balaguer-La Pobla de Segur (21.000).

Jaca-Canfranc (21.000).

Alsasua-Castejón (84.000).

Castejón-Soria (42.000).

Bilbao-Miranda (42.000).

León-Busdongo (21.000).

Ferrol-Betanzos (63.000).

La Coruña-Lugo-Monforte (100.000).

Lérida-Tardienta (42.000).

Zaragoza-Teruel-Sagunto (63.000).

Madrid-Aranda-Burgos (21.000).

Segovia-Medina del Campo (21.000).

Medina-Puebla (63.000).

Puebla-Orense (21.000).

Medina-Salamanca Fuentes de Oñoro (42.000).

Cuenca-Valencia (42.000).

Manzanares-Linares-Moreda (63.000).

Linares-Espeluy (63.000).

Granada-Bobadilla (42.000)

Mérida-Zafra-Los Rosales (63.000).

Zafra-Huelva (42.000).

Utrera-La Roda (21.000).

El contrato programa Estado-Renfe para el periodo 1988-1991 incluía compensaciones económicas para líneas y ramales de débil tráfico atendidas por trenes regionales. Algunas de estas líneas están comprendidas en el umbral mínimo de 50 pasajeros por día y tren, y otras en el tramo inmediatamente superior (entre 50 y 90). Así, el Estado subvencionaba las líneas Montcada-Ripoll-La Tour de Carol; Los Rosales-Villanueva del Río Minas; Palazuelo Empalme-Plasenciá; Zafra-Huelva; Guillarey-Tuy y Huesca-Canfranc. Las respectivas comunidades autónomas subvencionaron las líneas Xátiva-Alcoy; Lérida-La Pobla de Segur; Mérida-Zafra-Llerena; Villanueva del Río Minas-Llerena; Utrera-La Roda de Andalucía, y Granada-Bobadillas, aunque no todas las autonomías han cumplido con los compromisos adquiridos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de junio de 1992

Más información