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Guerra por el control del comercio de opio

El factor clave en la lucha por el poder que ha estallado entre grupos guerrilleros (muyahidin) en Kabul es el control del comercio multimillonario del opio en Afganistán, según opinan diplomáticos y funcionarios en la India. Un diplomático afgano, miembro del partido Watan (Madre Patria), del ex presidente Najibulá, que pidió ser mantenido en el anonimato, dijo que el comercio del opio impulsaría al líder radical fundamentalista Gulbudin Hekmatiar, del grupo guerrillero Hezbi Islami, a tratar de dividir el país. Añadió que "la influencia de Hekmatiar ya no es política, sino que se basa en sus conexiones con el narcotráfico".

Funcionarios indios que siguen de cerca la situación afgana dijeron que grandes zonas sometidas al cultivo del opio están controladas por las tribus pashtun, en la frontera entre Afganistán y Pakistán. Hekmatiar es un pashtun.

Miembros de su tribu

Un funcionario del Ministerio de Exteriores indio añadió: "Hekmatiar se siente obligado a proteger los intereses de los miembros de su misma tribu, aunque no esté directamente implicado en el tráfico de drogas". Los mismos funcionarios indicaron que Gulbudin Hekmatiar ha perdido algo del apoyo internacional que recibía de Arabia Saudí y de Pakistán.

Un informe del Foreign Office británico estima que el cultivo del opio en la región de Pashtun aumentó tras la invasión soviética de Afganistán en el año 1979. En 1977, la producción total fue de 250 toneladas, mientras que en 1989 se incrementó a 585 toneladas.

El mismo informe del servicio exterior británico indica que en las áreas de Khyber y Mohmand, dominadas por los pashtun, hay unos 200 laboratorios para procesar el opio cultivado tanto en Afganistán como en Pakistán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de abril de 1992