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DUALIDAD DE PODERES EN LIMA

El Congreso desafía a Fujimori y proclama presidente de Perú a Máximo San Román

Gustavo Gorriti

"¡San Román, presidente de Perú!". Tras el cordón formado por una compañía de soldados armados con fusiles automáticos, unos 500 manifestantes vitorearon al primer vicepresidente de la república, Máximo San Roman, cuando éste llegó al local del colegio de abogados para jurar ante el Parlamanto peruano como el nuevo presidente constitucional. Mientras, en el palacio del gobierno el presidente de facto, Alberto Fujimori, indicaba que no daría marcha atrás, y la misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) iniciaba la difícil búsqueda de un diálogo para volver al régimen constitucional.

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San Román llegó al colegio de abogados a mediodía de ayer martes, bajo una persistente llovizna, tan anormal en Lima en esta época del año como la situación política que se vive en el país latinoamericano.El trayecto que recorrió San Román desde su casa al lugar donde fue proclamado presidente resultó una demostración de la profunda división desatada por el golpe del pasado 5 de abril, que amenaza la gobernabilidad del país. Al salir de su casa, San Román fue abucheado por un grupo de unos 50 manifestantes que daban vivas a Fujimori. El único policía presente en el lugar sólo se preocupó de dirigir el tráfico durante el incidente.

Sin embargo, al llegar al local del colegio de abogados -donde se realizó la ceremonia de juramento, ocupado como está el edificio del Congreso por soldados-, el escenario era completamente diferente. En lugar del solitario policía había más de 100 soldados. Y en lugar de 50 descontentos, unas 500 personas gritaban en favor de la democracia.

Después de jurar el cargo, San Román leyó un discurso que no presentó iniciativas concretas, sino más bien una enumeración de principios y una defensa de la democracia como sistema.

El momento de mayor fuerza del mensaje de Máximo San Román fue cuando exhortó a las Fuerzas Armadas a situarse bajo la legalidad constitucional. "Recuerdo a los mandos y oficiales", dijo, "la importancia de su compromiso, la inmensidad de su tarea. Y los exhortó a no claudicar, a no lanzarse por la senda de la dictadura, que terminaría en la destrucción del país, en el suicidio de la nación".

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Pero terminado el acto, quedó claro que, por el momento, el poder real lo tiene Fujimori. Así lo hizo saber también el Gobierno de Estados Unidos que decidió seguir tratando con Fujimori, al menos mientras conserve el poder real de la nación. Por su parte, la Oficina de Información Diplomática (0113) española aseguró que no reconocería a San Román, ya que la política de Madrid estriba en "reconocer a los Estados", no a las personas. Costa Rica afirmó ayer que "reconoce" como único Gobierno de Perú al presidido por Fujimori, informa Efe.

Fujimori parece decidido a no perder el poder. En declaraciones casi paralelas a la jura de Máximo San Román, el presidente de facto indicó que no se daría marcha atrás en el proceso emprendido el 5 de abril. En la noche de ayer (madrugada de hoy en España), Fujimori tenía previsto dirigir un mensaje a la nación precisando el alcance y la duración del Gobierno de facto.

Pero los. problemas crecen para Fujimori. Ante las duras acusaciones lanzadas por San Román, el comando conjunto de las Fuerzas Armadas publicó un comunicado el pasado lunes en el que rechaza las "campañas de desprestigio orientadas a hacer daño a personas e instituciones" y se reafirma en "acatar y apoyar" el golpe.

Grietas en el Ejecutivo

Sin embargo, el edificio burocrático ha sufrido graves resquebrajamientos en los dos últimos días. A la renuncia del ministro de Economía, Carlos Boloña, se han sumado las renuncias del embajador de Perú en EE UU, Roberto MacLean, y la del embajador ante la OEA, Luis Marchand.

Entretanto, la misión de la OEA, presidida por su secretario general Joáo Baena y el canciller uruguayo Héctor Bross, inició ayer su difícil cometido. Después de entrevistar al presidente de la Corte Suprema y al destituido fiscal de la nación, recibieron a los presidentes de las cámaras parlamentarias, Felipe Osterling y Roberto Ramírez del Villar. A última hora del día se entrevistaron con Fujimori.

Dentro de lo singular y extraño de este golpe, todos coinciden en que esta situación de gobiernos contrapuestos no puede durar indefinidamente. "O cae Fujimori en una o dos semanas o esto se endurece violentamente. Pero la dictablanda es inviable", dijo un diplomático occidental en Lima. Por lo pronto, hay pocas dudas ahora de que la clave para definir quién va a ser presidente en mayo radica en el apoyo de las Fuerzas Armadas, apoyo que puede ser menos monolítico de lo que parece.

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