Un defecto en el parabrisas expulsó al piloto del vuelo Birmingham-Málaga

La utilización de tornillos de tamaño equivocado para instalar el parabrisas de un avión de la compañía British Airways motivó que el piloto fuera expulsado de la cabina en pleno vuelo en 1990, según un informe publicado ayer por el Ministerio de Transportes británico. De los 90 tornillos utilizados para fijar le parabrisas, 84 eran pequeños. El avión despegó con 81 pasajeros en Birmingham (Reino Unido) y se dirigía a Málaga cuando, a 5.000 metros de altura, el parabrisas fue absorbido hacia fuera por la diferencia del presión y el piloto salió expulsado de la cabina. Su compañero le sujetó por las piernas aunque no logró reintroducirle en el avión. El piloto, de 41 años, siguió colgado del fuselaje hasta el aterrizaje y sufrió sólo heridas leves. Según el informe oficial, el técnico que instaló el parabrisas no usó sus gafas y su trabajo no fue revisado.

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