El nuevo edificio de Económicas se hace esperar hasta octubre de 1993

Los estudiantes de Económicas en el recinto universitario de Somosaguas no tienen muy claro dónde van a terminar este curso. Uno de sus edificios, conocido familiarmente como el prefa -prefabricado-, tiene graves deficiencias que hacen arriesgada la sobrecarga humana de la construcción, con 6.500 alumnos. En las próximas semanas comenzarán las obras destinadas a acondicionarlo, para lo que es necesario realojar a los estudiantes. La Complutense zanjó ayer un acuerdo con el Ministerio de Educación para construir un nuevo edificio con capacidad para unos 12.000 alumnos antes de octubre de 1993.

Los estudiantes no han abandonado la movilización emprendida en febrero y ayer pidieron la demolición del pabellón. Jesús Calvo, gerente de la Universidad Complutense, considera algo ligera esta exigencia: "No hay motivo para tirar un edificio, en un momento de restricciones presupuestarias, sólo por considerar que es feo".Los estudiantes de Económicas rechazan una solución a medias de su alojamiento académico. Y así han entendido el proyecto del rectorado de la Complutense: nuevo edificio, arreglo del actual y realojamiento de una parte de los alumnos mientras se acondiciona.

Los tres decanos de Somosaguas -de las facultades de Económicas, Políticas y Sociología y Psicología- estudiarán hoy el realojamiento provisional de los alumnos. Varios centenares de éstos, concentrados ante el rectorado, gritaban ayer: "O todos o ninguno". Fuentes de la Complutense afirmaban que se intentará reubicar al mayor número de alumnos posible, mientras que otros permanecerán en el prefabricado, eso sí, después de hacerlo un poco más habitable.

Simple parcheo

Además, los estudiantes han entendido que el actual edificio se va a parchear, al menos para acabar este curso, cuando lo que desean es que tenga otro uso y no se vuelvan a impartir allí clases. Los alumnos aseguraban ayer a Servimedia que, de no cumplirse todas sus reclamaciones, emprenderán una huelga después de Semana Santa.El gerente de la Universidad Complutense insiste en que el edificio no está en ruina y es utilizable. Los estudios técnicos que se emprenderán inmediatamente determinarán la capacidad idónea del edificio sin que se corran riesgos para las personas.

El problema presupuestario para emprender las obras se ha resuelto finalmente, con la participación del Ministerio de Educación, en un acuerdo zanjado ayer. El nuevo edificio costará unos 3.000 millones de pesetas. Educación proporcionará esta cantidad a partir del momento en que se ocupe el edificio, previsto para octubre de 1993. La nueva construcción tendrá 14.000 metros cuadrados útiles de un total de 22.000.

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Los años de vida del prefabricado se han estirado desde que en 1969 se hizo como centro académico provisional por 10 años.

"Esto se mueve"

Los estudiantes cuentan y no paran sobre la inestabilidad del edificio: grietas, ruidos misteriosos en los tabiques, suelos que retumban cuando la gente camina, vibraciones por causa del aire... Efectivamente, el prefa soporta un exceso de cargas que hacen insegura su ocupación actual, considerada cuatro veces la recomendable. La empresa Geocisa señala en un estudio que el espacio central de las aulas y la escalera principal tiene un margen muy bajo de resistencia al peso.Isabel, empleada de la limpieza que trabaja en el prefabricado desde hace 12 años, entiende que "los chicos no caben en las aulas". "Esto ha crecido mucho en poco tiempo", señala, aunque tiene sus dudas sobre las últimas movilizaciones: "Creo que todo se debe a que no les gusta el edificio y quieren otro".

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