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Crítica:FLAMENCO
Crítica

La extremeña

La Marelu, gitana de Badajoz afincada en Barcelona, puso en pie al público con sus aires extremeños, los tangos, los jaleos sobre todo, que hizo con gusto extremo, cuidando mucho la matización que los diferencia de las bulerías. La Marelu estableció bien las distancias entre uno y otro estilos, pues en una larga serie buleariera tocó muchas formas, incluso introdujo algunas coplas morunas que tuvieron gran encanto.La Marelu, que no actuaba en Madrid desde los tiempos de la Cumbre Flamenca, ofreció un recital que fue a más, creciéndose a medida que avanzaba en los cantes y se sentía arropada por el calor del público. Comenzó bastante tensa, pero se fue afianzando y acabó espléndida, aqompañada por una guitarra, la de Paco Cepero, que aún con sus excesos es maestra en dar la respuesta adecuada al cantaor, el toque justo, el apoyo que el cante necesita para convertirse en diálogo de arte ejemplar.

Tribuna del flamenco: café de corte

La Marelu y Pitu de Cádiz (cante), Paco Cepero (toque). Centro Cultural de la Villa. Madrid, 3 de marzo.

Antes había pasado por el escenario de Tribuna del flamenco la Pitu de Cádiz, con un repertorio un tanto monocorde, de flamenco descafeinado a fuerza de entreverarlo con cuplés y giros modernos.

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