Un enviado de la ONU busca en Libia una salida al 'caso Lockerbie'

El papel del secretario general de las Naciones Unidas, Butros Gali, en la resolución de la crisis libia, abierta por la presunta responsabilidad de dos agentes libios en la matanza de Lockerbie, ha adquirido una mayor relevancia en las últimas horas y puede ser decisiva en los próximos días para buscar una salida airosa para todas las partes, según indicaron ayer fuentes diplomáticas en Trípoli.

El enviado especial del secretario general de la ONU, Vasily Safronchuk, se encuentra nuevamente en la capital libia, en su segunda visita a este pais en el plazo de un mes.Safronchuk se entrevistó con el comandante Abdel Salam Jalud, número dos del régimen libio, y esperaba ser recibido por el líder de la revolución, Muammar el Gaddafi. La nueva misión del enviado de la ONU tiene como objetivo conminar al Gobierno de Trípoli a que entregue a los ciudadanos libios Abdel Baset al Megrahi y Al Amin Jalifa Fhimá, acusados por EE UU y el Reino Unido de ser los autores del atentado contra un avión de la compañía norteamericana Pan Am que sobrevolaba Lockerbie en diciembre de 1988, y que causó 270 víctimas.

La petición de extradición de los dos acusados por Washington y Londres está contenida en la resolución 731, aprobada unánimemente por el Consejo de Seguridad de la ONU el pasado 21 de enero, que encarga al mismo tiempo al secretario general de la ONU "la búsqueda de una plena cooperación del Gobierno libio" para una respuesta efectiva de las peticiones contenidas en dicha resolución.

Trípoli ha subrayado hasta ahora su disposición a colaborar, pero dejando claro que no puede entregar a los dos acusados por ir en contra de su legislación. Las negociaciones diplomáticas, llevadas con extremo sigilo en Trípoli, se centran en la búsqueda de una salida airosa para ambas partes que evite una nueva resolución del Consejo de Seguridad para sancionar a Libia.

En la carrera para encontrar una salida a la crisis antes de aprobarse las primeras sanciones -EE UU deja la presidencia del Consejo de Seguridad a finales de este mes-, un nuevo elemento ha añadido incertidumbre al caso: la Organización para la Liberación de Palestina asegura que tiene en su poder los resultados de una investigación sobre el atentado realizada por su cuenta, según los cuales los responsables no son libios, sino de otro país de Oriente Próximo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 23 de febrero de 1992.

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