Miles de becarios de tercer ciclo denuncian recortes y retrasos en las ayudas de Educación

Las becas de posdoctorado, que el Ministerio de Educación debía haber convocado en noviembre, aún no han salido; la cuantía neta de las ayudas para tesis doctorales pierde poder adquisitivo cada año, y el personal en formación -uno de los pilares actuales de la investigación científica en España- sigue sin contar con derechos como la Seguridad Social. Estas son algunas de las denuncias de los miles de investigadores (unos 10.000) que viven de becas en España. Educación alude a la necesidad de ajustes con Europa y de convertir ciertas becas en contratos aún no definidos.

El Personal Investigador No en Plantilla (PINP) ha comenzado a organizarse en Madrid, Barcelona, Sevilla y Valencia en asambleas y asociaciones para reclamar unas condiciones de trabajo que, según ellos, siempre se movieron en la penuria, pero que este año se han vuelto calamitosas. "El ministerio nunca nos ha hecho caso, pero ahora hemos tocado fondo", señala un portavoz de la asamblea de Madrid. Prefieren hablar como colectivo a dar nombres personales, porque temen represalias y que se les corte la concesión de becas. La principal voz de alarma llega desde la Universidad Autónoma de Madrid.¿Qué les ha hecho tocar fondo? La asamblea de Madrid explica que hay cientos de investigadores esperando una beca para continuar con su trabajo. "Llevábamos cuatro años funcionando bien, y ahora, de repente, y sin alternativas, han dado marcha atrás. Este año, aunque ha habido un aumento de 90.000 a 95.000 pesetas en las becas predoctorales, han comenzado a aplicar las retenciones fiscales, con lo que nuestro poder adquisitivo cada vez es más bajo, y las becas posdoctorales, que salen en noviembre, aún no han sido convocadas. ¿Qué hacemos? ¿Seguimos trabajando gratis?".

¿Por qué todo esto? "Está claro", señala el portavoz de la asamblea, "por recortes presupuestarios".

Roberto Fernández de Caleya, director general de Investigación Científica y Técnica, reconoce los retrasos en las nuevas ayudas a doctores y tecnólogos, y también cierta reducción. "En este país hemos hecho el esfuerzo más importante de la CE para formar investigadores con el Plan Nacional 1988/91. Pero ahora, a instancias del Gobierno, ha llegado el momento de estabilizar la situación, lo que a algunos les puede parecer que es un parón. Es verdad que un licenciado de 1990 tenía más posibilidades de conseguir una ayuda que ahora. La concesión de nuevas becas de doctorado se ha reducido este año en un 20%, de un total de mil".

Respecto al retraso de las nuevas ayudas posdoctorales (unas 500 personas está pendientes de ellas), Fernández de Caleya explica: "Las de perfeccionamiento en el extranjero están pendientes de la coordinación con el Programa Europeo de Capital Humano y Movilidad. Las de reincorporación, o posdoctorado en España, se han retrasado porque estamos estudiando convertirlas en contratos, pero aún no hemos definido qué tipo de contratos. Saldrán en 15 días".

Poco personal

Los investigadores en plantilla también han mostrado su preocupación. El Instituto de Investigaciones Biomédicas -dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas- está redactando un comunicado en el que denuncian el progresivo deterioro del personal investigador en formación. En el borrador se señala: "De mantenerse esta situación, se pondría en peligro la continuidad de la mayor parte de los grupos de investigación que trabajan en España, donde los becarios predoctorales son pieza clave. Es necesario tener en cuenta que nuestros proyectos se desarrollan en unas condiciones de dotación de personal insuficiente".

Su único ingreso

"Los posdoctorados somos personas con edades en tomo a los 30 años, muchos estamos casados y con hijos, y dependemos de estas becas para seguir viviendo". Quien lo cuenta, T. V., se dedica a la investigación bioquimica; durante los cuatro años de preparación de su tesis doctoral ha contado con una beca, que el año pasado era de 90.000 pesetas mensuales.Ahora se le ha abierto por delante un paréntesis de por lo menos medio año en su fuente. de ingresos. "Al Ministerio le parecerán menudencias, pero para nosotros es nuestro salario". Acabó su tesis en octubre, calculando la convocatoria de noviembre de becas de perfeccionamiento en el extranjero. Todo lo tenía pensado para incorporarse en enero a un laboratorio norteamericano interesado por su labor. La cuantía de estas becas se situó el año pasado en 200.000 pesetas.

"Ahora resulta que no acaban de convocarlas. Llevan dos meses diciendo que es inminente, pero mientras qué. ¿Detengo también mi investigación? ¿O trabajo gratis? Me estoy comiendo lo poco que he ahorrado. Menos mal que trabaja mi mujer".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de febrero de 1992.

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