El filo lógico
Uno de los problemas de esta sociedad es que, muchas veces, no se sabe por qué criterios regirse. Parece que estamos destinados a mezclar y llegar a confundir las cosas.¿Sabe usted qué capital de provincia española figura la primera por orden alfabético en las guías telefónicas de nuestro país? Si hace mucho tiempo que no la consulta me dirá que Álava. ¡Pues no! Ahora resulta que es A Coruña. Que conste que no me molesta que sea ella la que encabece la lista; lo que me indigna es que no se aplique un criterio común. Puestos a escribir A Coruña y Ourense, ¿por qué Guipuzkoa y no Arava? ¿Por qué no Lleida en vez de Lérida? ¿Qué tal Bizkaia después de Barcelona? Si decidimos escribir en español, hagámoslo; si optamos por respetar las lenguas de cada autonomía, hagámoslo con todas. Si hay que utilizar un criterio que no sé si llamar gramático-filológico o lógico-histórico (el tan sencillo orden alfabético), ¿por qué Ceuta y Melilla figuran en último lugar? ¡Imagínese usted qué lío a la hora de buscar nombres!
No pretendo parecer ni chovinista-imperialista ni nacionalista-autodeterminista; simplemente se trata de ver las cosas desde un punto de vista lógico, que no ya filológico.-


























































