Marsillach, en contra de las subvenciones y los ministerios
"Hay que mandar al diablo a las subvenciones y a los ministerios", dijo ayer el director de escena y actor Adolfo Marsillach, durante el fallo del premio Borne de teatro en Ciudadela (Menorca). Este galardón fue compartido por la obra Padre nuestro, del chileno residente en Madrid Marco Antonio de la Parra, y por Manric Delclos, del catalán Jaume Serra i Fuentelles.Marsillach, que fue director general del Instituto Nacional de Artes Escénicas y de la Música (INAEM) y será el próximo director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, dijo también: "El teatro en España está vivo y no morirá nunca gracias a la participación de los espectadores. Hacer teatro es un hecho maravilloso y a pesar de que pueda haber grandes errores, es el público quien hace de él un fenómeno vivo, al margen de las subvenciones". Las declaraciones de Marsillach se producen un día después de que el primer congreso de la Asociación de Autores de Teatro, celebrado en San Sebastián, pidiese a la Administración el establecimiento de una cuota mínima del 50% de obras de autores españoles vivos en la programación de teatros públicos junto a otras medidas proteccionistas.


























































