TRIBUNALES

Procesado en EE UU un ginecólogo que inseminaba con su semen a las pacientes

La fiscalía federal de Washington ha procesado al ginecólogo Cecil Jacobson, conocido en el condado de Fairfax (Virginia) como el babymaker, algo así como el creador de bebés, por utilizar su propio esperma para fertilizar a sus pacientes y también por diagnosticar embarazos inexistentes en mujeres estériles.La fiscalía general acusa de fraude y perjurio al procesado, que ayer suplicó ante el juez Albert Byan ser declarado inocente de estos cargos. El juicio está fijado para el próximo 10 de febrero.

Jacobson, procesado por un total de 53 delitos, fertilizó al menos a siete mujeres en 1989 con su propio semen, a pesar de asegurar a sus pacientes que éste procedía de donantes anónimos. El ginecólogo aseguraba a sus clientes, según informa Reuter, que el esperma utilizado había sido seleccionado para ajustarse a las características físicas de sus maridos.

Embarazos falsos

También se le acusa de haber inyectado hormonas que simulaban embarazos en mujeres estériles, que le pagaban hasta 5.000 dólares (medio millón de pesetas) por lo que ellas consideraban un milagro. Los bebés nunca nacían, porque transcurridos unos meses Jacobson comunicaba a sus clientas que habían perdido al niño.Si es considerado culpable de los delitos que se le imputan, Jacobson, de 55 años de edad, podría ser condenado a 285 años de prisión y 500.000 dólares de multa.

El padre del acusado ha declarado, que no entiende estas imputaciones y que la Justicia debería recordar "a las miles de personas que Cecil ha hecho felices". El doctor Jacobson fue el primer ginecólogo norteamericano en practicar una amniocentesis para detectar anormalidades fetales y, desde 1989, año en que le fue retirada la licencia profesional, vive en Utah, donde no practica la medicina. Jacobson dirigió la clínica en la que practicaba las operaciones fraudulentas de las que ahora se le acusa entre 1976 y 1988.

El acusado, después de la vista, se mostró estupefacto por la petición de condena. Después de oír los cargos, declaró a los periodistas: "No entiendo la condena. No puedo entender cómo voy a cumplir 285 años de cárcel por practicar la medicina".

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