Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
POLVORÍN EN LOS BALCANES

Mitterrand propone que la ONU respalde una intervención europea

El jefe del Estado francés, François Mitterrand, anunció ayer en Berlín una iniciativa franco-alemana para enviar una "fuerza de interposición" de la Unión Europea Occidental (UEO) a Yugoslavia, que, en todo caso, estaría siempre condicionada al acuerdo de las partes beligerantes y previo a un alto el fuego efectivo. La propuesta, que ayer por la noche debían defender en La Haya los ministros de Exteriores francés y alemán, contempla una "graduación de hipótesis" -en palabras del portavoz del Elíseo- en busca de un mandato expreso del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, de la Comunidad Europea y, de nuevo, de la ONU."En primer lugar", dijo Mitterrand ante la Asociación de Periodistas de Berlín, "cada uno de los Doce debe comprometerse a no atender ninguna petición ni a actuar con medios militares de manera unilateral, para ayudar a uno u otro beligerante. A continuación debe intentarse conseguir un mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Si no se obtuviera, debería buscarse en los Estados miembros de la CE". Si funcionara cualquiera de estas dos primeras hipótesis, según el jefe del Estado francés, "la herramienta de ejecución de este contingente militar sería la UEO, que se convertiría en operacional para esta circunstancia".

Si estas dos primeras hipótesis fracasaran, la iniciativa fanco-alemana considera que los Doce se verían forzados a "salir de un procedimiento estrictamente europeo" y seguir por una vía que Mitterrand calificó de "onusiana", ya que, dijo, "nos encontraríamos en una situación completamente diferente que justificaría la intervención de los cascos azules de las Naciones Unidas". Todo ello, sin embargo, sigue estando pendiente del acuerdo de las partes beligerantes en Yugoslavia, admitió el presidente francés, para quien "tan sólo un alto el fuego bajo control internacional abriría las puertas para el restablecimiento de los derechos de los pueblos y para un arreglo pacífico".

La propuesta, elaborada por Mitterrand y el canciller Helmut Kohl en su breve reunión del miércoles en Bonn, no contempla, sin embargo, medidas de ningún tipo, especialmente económicas, destinadas a forzar a las partes beligerantes en Yugoslavia a que no sólo acepten; sino que respeten el alto el fuego.

Al margen de esta propuesta. conjunta, que Mitterrand se había guardado como un as bajo la manga durante 24 horas, la ofensiva política emprendida por el jefe del Estado francés en Alemania desbordó las previsiones más optimistas. Tras casi dos años de marasmo en la política exterior le París, prácticamente desde la caída del muro de Berlín, ayer Mitterrand se encargó de poner os puntos sobre las íes a sus vecinos alemanes. Pese a sus constantes referencias a lo equivocados que están quienes aseguran que el eje París-Bonn pasa por momentos muy bajos, lo cierto es que el mandatario francés puso aún más en evidencia las diferencias que les separan actualmente.

Ampliación europea

En un discurso excepcionalmente preciso y concreto, para ser dicho en un acto oficial ante la Figura protocolaria del presidente alemán, Richar von Weizsäcker, Mitterrand se refirió a las presiones de Bonn para que la CE abra sus puertas a las nuevas democracias del este de Europa. Tras preguntarse cómo compaginar la necesidad de profundizar en la Europa de los Doce y al mismo tiempo abrir las puertas a estos países, añadió: "Cierto, no podemos hacer distinciones, simplemente, de diversos grados de prosperidad y de pobreza. Y esto es lo que hay que tratar con la máxima Seriedad, ya que si la Comunidad debe abrirse a todos los países democráticos de Europa -lo que considero deseable y a lo que Francia se comprometerá- esto no debe ser hecho al precio de la destrucción de la propia Comunidad, ya que así", ironizó, "el problema no será resuelto".

"¿Significa esto que los miembros de la CE deben estar dispuestos a aceptar toda clase de sacrificios'?", "¿los aceptarán?", se preguntó. "Lo deseo, y espero el momento en que pueda ver una prueba de ello".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 20 de septiembre de 1991

Más información

  • Plan de acción franco-alemán según una "graduación de hipótesis"