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GOLPE A E.T.A.

Una bomba de ETA en Burgos interrumpió 10 horas la línea Madrid-Irún

La voladura por ETA de una torre del tendido eléctrico del ferrocarril a la altura de Bugedo (Burgos) provocó ayer la interrupción del tráfico ferroviario entre Miranda de Ebro y Burgos, en la línea Madrid-Irún, más de diez horas. Según fuentes relacionadas con la investigación, el artefacto fue adosado poco antes por los terroristas a la torreta.El artefacto -compuesto por unos dos kilos de amonal- había. sido colocado en el kilómetro 448,2, entre Bugedo y Pancorvo, en la base de un poste del tendido eléctrico de la vía.

Este es el cuarto artefacto que ETA ha hecho estallar este mes en líneas férreas. La explosión, según informó el Gobierno Civil de Burgos, se produjo a las 5.05 y derribó el poste contra el que chocó un tren mercancías cuyo conductor sufrió diversos rasguños por la rotura de cristales de la ventanilla.

Tras la explosión del artefacto, efectivos de la Guardia Civil rastrearon varios tramos de la línea. férrea, donde quedó interrumpida la circulación de trenes. A las 11.30 quedó restablecida la circulación en sentido a Irún, y cuatro horas más tarde hacia Burgos. Más de 2.000 viajeros de ocho trenes que circulaban a primeras horas de la mañana se vieron afectados directamente. Renfe contrató varios autobuses para llevar a los viajeros a sus destinos y cuatro trenes fueron desviados por Logroño y Alsasua. En la estación de Burgos estuvieron retenidos durante varias horas más de un millar de ciudadanos portugueses que se dirigían hacia Francia. A media mañana pudieron reanudar el viaje, aunque no fueron informados del atentado terrorista.

Vigilancia

El gobernador civil de Burgos en funciones, José Francisco de Celis, dijo ayer que esa línea estaba siendo vigilada desde que ETA hizo públicas sus amenazas de atentados. La Guardia Civil había rastreado ese tramo en la tarde del viernes, y para las siete de la mañana de ayer estaba prevista otra revisión.Según De Celis, los terroristas contaron con la circunstancia de que, en Bugedo se celebran fiestas en estos días, por lo que una explosión podría no llamar la atención de los vecinos. El gobernador en funciones también dijo que no se descartan nuevos atentados en esta línea y recordó que ayer se cumplió un año del atentado de ETA contra la comisaría de policía de Burgos. En ese atentado, el edificio quedó completamente destruido al hacer explosión un coche bomba.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de agosto de 1991