_
_
_
_

Rabat silencia la visita a Ceuta del ministro marroquí del Interior

En Rabat parece no haber existido la visita que el pasado sábado efectuó el ministro del Interior e Información, Driss Basri, a Ceuta. Ni la prensa oficial, ni la de los partidos, ni las emisoras de radio, ni las dos cadenas de televisión han informado del acontecimiento y se limitan sólo a explicar una parte del viaje, el que se refiere al encuentro del ministro marroquí con el de Interior español en la ciudad de Tánger.

La opinión pública marroquí y los partidos de la oposición aseguran no tener conocimiento de que el ministro Driss Basri haya visitado el pasado domingo Ceuta. Consecuentemente estos partidos se han negado a hacer declaraciones sobre el tema. A pesar de lo cual un portavoz del partido socialista ha comentado, tras conocer la información, que "se trata de algo muy especial".Las referencias oficiales de la visita del ministro José Luis Corcuera por el norte de Marruecos, según versión del periódico oficial Le Matin du Sahara, se centraba en la reunión de Tánger y reconocía que los dos ministros se trasladaron con posterioridad al puesto fronterizo de Ceuta para "visitar las instalaciones de acogida a las personas en tránsito". El periodista no habla en ningún momento de la visita que de cerca de una hora efectuó el ministro marroquí a Ceuta, ni de la conferencia de prensa celebrada en el hotel La Muralla de la misma ciudad. Por otra parte, en una conferencia de prensa posterior a la de Ceuta, que celebraron los dos ministros en Tánger, no se informó a los periodistas del gesto político que había tenido como escenario Ceuta, a pesar de que momentos antes el propio ministro Basri había asegurado públicamente que "era una visita ya prevista y que no tenía por qué extrañar a nadie".

Existe una explicación formal a este hermetismo y es que el ministro Driss Basri hubiera aceptado pasar la frontera de Ceuta y permanecer en la ciudad a título privado y no como representante del Gobierno de su majestad Hassan II. Esta es la explicación más lógica, en perfecta línea con la complicada y a veces ambigua política exterior de Marruecos, puesto en evidencia en multitud de ocasiones, por ejemplo durante la guerra del Golfo en que se enviaron tropas de apoyo a las fuerzas aliadas, al tiempo que se hacían declaraciones oficiales en favor de Irak.

Existe también la posibilidad poco creíble, de que con este silencio el Gobierno trate de esconder el acontecimiento a la opinión pública y frenar las críticas de la oposición, sobre todo en un momento en que las tensiones internas se centran en la cuestión territorial del Sáhara y que desde el Partido Nacionalista, el Istiqlal, se ha abierto un debate sobre la redefinición territorial de Marruecos.

Izquierda Unida

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Por otra parte, Izquierda Unida pidió ayer explicaciones al Gobierno por las declaraciones efectuadas por el embajador de España en Marruecos, Joaquín Ortega, según las cuales consideraba exageradas las denuncias sobre violación de los derechos humanos que se realizan en torno a ese país, informa Anabel Díez. El embajador hizo este tipo de manifestaciones al diario marroquí Libération.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_