Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Francia refuerza la presencia policial en París por el temor a los estallidos de violencia

El ministro del Interior francés, Philippe Marchand, reforzó desde ayer la presencia policial en las zonas perféricas de París por temor a nuevos brotes de violencia. Ese mismo temor condujo al ministro de la Ciudad, Michel Delebarre, a proponer el envío temporal al campo de varios millares de jóvenes de los suburbios desocupados.

"Nada puede justificar la expresión cotidiana de la violencia", afirmó François Mitterrand en una carta enviada al ministro del Interior con motivo de los incidentes que el pasado domingo causaron la muerte de una mujer policía y un joven magrebí en el extrarradio de la capital francesa. Con esa frase Mitterrand se alineó con la tesis de Marchand, que estima que las actividades de las bandas zulus no pueden seguir justificándose con el argumento de las degradadas condiciones de vida en los barrios periféricos de las grandes ciudades francesas.Por su parte, la primera ministra, Edith Cresson, citó al Gobierno en el Hotel Matignon, el próximo miércoles. Cresson espera nuevas iniciativas para evitar un "verano caliente". En esa perspectiva, Michel Delebarre, ministro de la Ciudad, adelantó ayer su propuesta de enviar al campo en las próximas semanas a unos 4.000 jóvenes desocupados. Esos jóvenes pasarían el verano en el seno de familias campesinas. Otra idea de Delebarre es organizar, con la ayuda de la Federación Francesa de Fútbol y el Comité Olímpico, un plan de actividades deportivas en los suburbios para los meses de julio y agosto.

El ministro del Interior no esperó la reunión gubernamental del miércoles para adoptar medidas policiales urgentes. Ayer mismo, dos nuevas compañías republicanas de seguridad (CRS) reforzaron las comisarías de la periferia de la capital francesa. Ello significó un incremento del 50% en la presencia de fuerzas antidisturbios en los conflictivos suburbios parisienses. Philippe Marchand recibió también a los representantes de los sindicatos policiales, que le expresaron su "cólera" y "amargura" ante lo que calificaron de "debilidad" gubernamental frente a los "gamberros".

Quejas policiales

Según recordaron los sindicatos policiales, los incidentes que el pasado domingo causaron la muerte de una mujer policía y un joven magrebí en Mantes-la-Jolle fueron "tan sólo" más violentos de lo que viene siendo habitual en el extrarradio de las grandes ciudades francesas. A lo largo de todo el mes de mayo los incendios de automóviles, pillajes de comercios y lanzamientos de piedras y cócteles molotov contra bomberos y policías, han sido la moneda corriente de los fines de semana en los suburbios de París, Lyon, Marsella y otras ciudades.Mantes-la-Jolle, una ciudad dormitorio de 20.000 habitantes, en su mayoría inmigrantes magrebíes y africanos, se ha convertido en el símbolo de esa febril temperatura. Hace quince días, con motivo de la celebración en Francia del día de la madre, grupos de muchachos asaltaron los comercios del barrio. Buscaban presentes para sus madres. Uno de los jóvenes detenidos en esos incidentes, Aissa Ihich, un marroquí, falleció poco después en la comisaría de la localidad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de junio de 1991