Una banda difícil
Inspiral Carpets es un grupo inglés muy británico. Esta aparente perogrullada acarrea un cúmulo importante de circunstancias, de matices y de peculiaridades, que ayudan a conformar el carácter de una banda difícil. En ocasiones son fríos y repetitivos, y unos segundos después resultan cálidos y originales; alternan la pedantería con la inspiración, y más de una vez viven de los recuerdos. En la irregularidad está una de sus principales características y su mayor reto.El concierto comenzó con Joe. Después llegaron 14 temas más, siempre en versiones largas, cargadas de giros y de conatos de improvisación. Su música se basa en la parte rítmica, por lo cual la batería y el bajo se ven obligados a cargar con toda la responsabilidad. La guitarra mantiene un volumen irrisorio, circunstancia que aprovecha el teclado para convertirse en protagonista de los escasos momentos de lucimiento instrumental. Acaban de editar su tercer elepé, y su directo resulta tan maduro como distante su presencia en el escenario. El sonido fue bueno y las luces sencillas.
Inspiral Carpets
Inspiral Carpets. Clint Boon (teclados), Craig Gill (batería), Tom Hingley (voz solista), Graham Lambert (guitarra) y Martyn Walsh (bajo). Sala Universal Sur. Madrid, 29 de mayo. 1.800 pesetas. Aforo: 700 personas.
Por el mismo precio del concierto Inspiral Carpets ofrecieron un pase de diapositivas. Rara era la canción que no tenía como telón de fondo imagenes de miserias y conflictos bélicos hasta otras que recogían estampas sicodélicas.


























































