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Un donostiarra en la corte del siglo XVI

"Ha sido una sorpresa muy grata", afirmó ayer Miguel Artola al conocer la noticia del galardón, pues, dijo, "aunque varias veces he sido candidato al Príncipe de Asturias, realmente nunca había llegado a tomarlo en firme. Estoy realmente muy contento".En la actualidad, Artola es catedrático emérito de Historia Conterriporánea por la Universidad Autóriorna de Madrid y también presidente del Instituto de España. Pero su principal actividad continúa centrada en la investigación de la historia española.

"Estoy escribiendo un libro", dice, "y llevo varios años recogiendo material sobre el Estado español del siglo XVI al XVIII. Se trata de un trabajo inmenso y mi idea es llegar a hacer una construcción general en la cual se ofrezca un cierto modelo de la monarquía hispánica para que luego, al menos confío en eso, otros historiadores continúen el trabajo".

Miguel Artola es un profundo conocedor del siglo XIX y, según afirma, "precisamente a través del estudio del siglo XIX me ha venido la necesidad de profundizar en el siglo XVIII y por consiguiente en los anteriores".

Una tarea así la sigue viviendo este avezado profesional como una aventura. "Esta aventura", señala, "tiene como objetivo conocer la organización política del Estado como institución, porque el Estado tiene muchísimas bibliografías, pero lo que yo intento es profundizar en la historia de su construcción".

Respecto al trabajo de un historiador en estos tiempos de auge de lo audiovisual, Artola matiza desde el punto de vista de alguien que trabaja en España: "Creo que aquí se toma en serio la historia e incluso sus sucedáneos. Lo que ocurre, y hay que señalarlo, es que hoy estamos sufriendo todos los problernas del libro, que está sufriendo la competencia de los medios audiovisuales, y eso hace que haya que ganarse la atención de la gente".

"Pero la historia en cuanto a libro no está en crisis ni amenazada", afirma.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 11 de mayo de 1991