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Rafsanyani y Ozal, decididos a arreglar el problema de los refugiados

Los presidentes de Irán, Alí Akbar Hachemí Rafsanyani, y de Turquía, Turgut Ozal, se manifestaron ayer dispuestos a resolver el problema de los refugiados iraquíes que se agolpan en sus fronteras a raíz de la crisis del Golfo. En opinión de Ozal, ese éxodo masivo "amenaza la paz y la estabilidad de la región".En un comunicado conjunto hecho público al término de sus conversaciones en Ankara, ambos mandatarios 11 reafirmaron su voluntad" de que los desplazados "regresen a sus hogares lo más rápido posible". Tanto para Ozal como para Rafsanyani, la comunidad internacional debería volcarse más sobre el problema para resolverlo". Pero si no es así, los dos dirigentes se han declarado dispuestos a -encontrar una solución", aunque el documento no especifica en qué consistiría su iniciativa.

De acuerdo con medios cercanos al presidente turco, la referencia haría alusión a un proyecto irano-turco-sirio, del que de momento se desconoce el contenido. En el curso de una conferencia de prensa previa, Ozal criticó el papel de la ONU, a la que acusó de 11 ineficacia", a la vez que mostró su preocupación por "el vecino común en ebullición".

Respuesta regional

La idea de una respuesta regional a los problemas de la zona ha sido constante también en las declaraciones del líder iraní. Rafsanyani ha acusado a las fuerzas colonialistas de dividir a los países musulmanes, derrochar sus recursos y proveerles de armas". Este viaje, el primero de un presidente de la República Islámica a Turquía, tiene por objetivo coordinar las posturas ante el nuevo dispositivo de seguridad regional que se prepara tras la reciente guerra. "Tengo la convicción de que esta visita del señor Rafisanyani reforzará las relaciones bilaterales, económicas, comerciales y culturales, a la vez que contribuirá a la paz y a la estabilidad en la región", manifestó Ozal al recibir a su huésped. El presidente iraní, por su parte, subrayó que su viaje desmostraba la importancia que Teherán atribuye a las relaciones turco-iraníes. Tras haber mantenido una buena vecindad durante años, los lazos se deterioraron en 1989, ante el temor del Gobierno turco a la influencia de la revolución iraní en su país. Irán, que optó por una neutralidad activa durante todo el conflicto, ha encontrado una ocasión para salir del aislamiento internacional en que le sumió la revolución islámica.

El líder iraní, antes de entrevistarse con Ozal, se reunió con el primer ministro turco, Yildirim Akbulut

Rafsanyani se negó a acudir al mausoleo de Kamal Ataturk, padre de la Turquía laica moderna.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 1 de mayo de 1991