ECOLOGÍA

Los seis petroleros fondeados en el golfo de Cádiz contienen 1,64 millones de toneladas de crudo

Desde que acabó la guerra del Golfo, petroleros cargados de crudo han elegido zonas en aguas de otros países para fondear, incluso por espacio de un mes, a la espera de recibir órdenes de sus armadores o fletadores para dirigirse a uno u otro puerto. Una de estas zonas se ha establecido a 25 kilómetros de Cádiz, donde se hallan seis enormes buques tanque cargados con un total de 1,64 millones de toneladas de crudo. Ante el peligro de accidentes, las autoridades españolas han dictado una ley que obliga a estos buques a cumplir ciertas normas de seguridad o a abandonar la zona.

"Los seis petroleros que se encuentran fondeados en aguas españolas a unos 25 kilómetros de Cádiz recibieron ayer órdenes estrictas, a través de los agentes de sus respectivas compañías en España, para que cumplan la orden ministerial -publicada ayer en el Boletín Oficial del Estado- que regula el fondeo de buques-tanque en aguas jurisdiccionales o en la zona económica española", según manifestó José Álvarez, jefe de seguridad marítima de la Dirección General de la Marina Mercante.Ayer se produjeron conversaciones entre los representantes de los buques en España y los capitanes de los petroleros fondeados en el Golfo de Cádiz para ver si permanecían en la zona, aunque fuentes navieras señalaron que el alto coste económico que les supondrá aplicar esta normativa podría obligar a los barcos a abandonar la zona, informa . Álvarez dijo además que los oficiales de los buques tenían de plazo hasta hoy para hacer la solicitud formal de continuar fondeados y que a primera hora de la mañana de hoy se iniciaría la inspección de los petroleros.

Rafael Lobeto, director general de la Marina Mercante, explicó que "la nueva normativa pretende reducir los riesgos de contaminación ambiental y contribuirá a aumentar la seguridad del tráfico marítimo". Lobeto agregó que si los buques no cumplían la nueva regulación estaban obligados a abandonar la zona.

Los seis buques fondeados son: el Trade Honor, de bandera chipriota, que porta 200.000 toneladas de crudo; el Mountain Spirit, de Liberia, que transporta 250.000 toneladas de petróleo; el Berge Chief, de Noruega, con 280.000 toneladas de crudo; el Indiana, con pabellón de Bahamas, que carga 290.000 toneladas petróleo; el Karama Maersk, de Dinamarca, con 310.000 toneladas de crudo y el Berge Boss, también de Noruega, que porta otras 310.000 toneladas de crudo.

La nueva normativa española obliga a los barcos que no tengan como destino ningún puerto o terminal de carga españoles que comuniquen a la Comandancia de Marina la hora de llegada al fondeadero. Asimismo deberán comunicar a las autoridades marítimas su lugar de procedencia y destino, el tipo y la cantidad de la carga, el nombre y dirección de sus armadores y fletadores y sus representantes en España, el número de tripulantes y la titulación de sus oficiales y el tiempo previsto de estancia en el fondeadero.

Razones comerciales

Álvarez ha señalado que antes de la guerra del Golfo no se conocía la existencia de este tipo de fondeos en aguas españolas que, por el momento, sólo se ha detectado esta práctica en el Golfo de Cádiz. Las razones de estos fondeos de petroleros en aguas de otros países a la espera de órdenes, instrucciones o cualquier otra circunstancia distinta al paso inocente definido en el artículo 14 de la Convención de Ginebra, pueden ser de tipo estratégico o comerciales, en opinión de Álvarez. Según este técnico, se sabe que hay otros puntos similares al de Cádiz en el norte de Europa, junto a algunos fiordos noruegos, en el sur del Reino Unido, en la bahía de Lyme, y cerca de Singapur.Para que los petroleros anclados en el Golfo de Cádiz reciban el premiso correspondiente de las autoridades españolas, deberán someterse a una revisión de seguridad, contratar a un remolcador para que esté en alerta permanentemente, mantener los sistemas de seguridad del buque en funcionamiento, comprobar su posición geográfica cada 15 minutos y comunicarla a las autoridades españolas cada cuatro horas, realizar las guardias obligatorias y mantener las luces de posicionamiento del buque encendidas durante la noche. Asimismo los buques no podrán realizar trasiegos de carga ni limpieza de tanques y otros trabajos en el fondeadero sin autorización. El incumplimiento de cualquiera de estas normas será suficiente para que se les obligue a abandonar la zona.

"Desde que tuvimos conocimiento de la existencia de estos buques-tanque en el Golfo de Cádiz, se han movilizado varias patrulleras de la Armada y, desde hace unos días, el remolcador Golfo de Vizcaya, que se emplea en operaciones de salvamento y lucha contra la contaminación, se ha desplazado a Cádiz y hace un reconocimiento diario de la zona", comenta Álvarez.

[El empeoramiento del tiempo en el norte de Italia paralizó ayer los trabajos de limpieza en las aguas del golfo de Génova, afectadas por la marea negra provocada por el naufragio del petrolero Haven, informa ].

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 18 de abril de 1991.

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