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Crítica:JAZZ
Crítica

Salto de obstáculos

El de la desatención de una parte del público no es el único elemento contra el que tiene que luchar Charlie McPherson y su trío acompañante, porque también está la innoble herramienta que le imponen a Jean Luc Vallet para ejercer su oficio, un siniestro piano que pide a gritos urgente sustitución.McPherson demuestra que sigue siendo uno de los mejores lectores de Charlie Parker y rebaña, busca recovecos y ángulos inexplorados del ámbito parkeriano para delimitar su propio espacio. Su sonido, grande y vehemente, alterna con naturalidad la tersura de saxofonistas exquisitos con la aspereza justa para hacer creíble el blues.

Soberbio en la interpretación de clásicos e imaginativo en composiciones propias como Manhattan nocturne, una bonita balada que recuerda las ensoñadoras maneras descriptivas de Duke Ellington. El contrabajista Miguel Angel Chastang siempre cuenta algo pertinente en sus solos y el batería Carlos Carli es un seguro de empuje aquilatado, sin excesos gratuitos.

Charlie McPherson

CharIie McPherson (saxo alto), Jean Luc Vallet (plano eléctrico), Miguel Angel Chastang (contrabajo), Carlos Carli (batería). Clamores Jazz. Madrid. Hoy, último día.

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