DESAPARECE "EL HOMBRE TRANQUILO"

Muere Graham Greene, un autor critico con la sociedad del siglo XX

El escritor británico fallece en Suiza a los 86 años, sin recibir el Premio Nobel

El editor francés Robert Laffont fue ayer quien dio a conocer que el escritor Graham Greene había muerto en el hospital La Providence, de Vevey (Suiza), ciudad en la que residía desde el pasado mes de diciembre y en la que se había refugiado para mejor poder ser atendido de la enfermedad que padecía. Desde hacía unas pocas semanas el estado físico del escritor, de 86 años, se había degradado extraordinariamente. Gabriel García Márquez manifestó ayer que propondría a la Academia Sueca designar el Premio Nobel de Literatura con su nombre.

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Graham Greene se había instalado en Francia 20 años atrás, concretamente en 1967. Eligió Antibes, en la Costa Azul, porque "quería huir de la niebla británica". Sus libros se habían ido publicando regularmente con el editor francés Robert Laffont alcanzado grandes tiradas. El tercer hombre superó los 800.000 ejemplares y con El poder y la gloria atravesó la barrera del millón. Amaba la literatura francesa y la figura del intelectual como aguijón de la sociedad, tal y como lo concibe la tradición cultural gala.Acusador

El también novelista Max Gallo y antiguo diputado socialista por la Costa Azul le recuerda "como un hombre que quería estar presente en el mundo y participar en él. En 1982, cuando publicó J'accuse Nice côte d'ombre tuve la oportunidad de conocerle a fondo. Los dos luchábamos contra lo mismo, contra la corrupción que se había apoderado de la zona". J'accuse..., obra no traducida al español, es un panfleto dirigido contra la connivencia existente entre políticos, jueces policías y mafiosos de la capital de la Costa Azul. Gallo ayudó a Greene en su campaña contra el alcalde de Niza, Jacques Medecin, en la actualidad exilado en Argentina y acusado, precisamente, de diversos delitos, entre ellos de ocultar al fisco una gran parte de sus enormes ganancias inmobiliarias.

En 1982, cuando J'accuse... fue retirada de las librerías por la policía, Greene devolvió la condecoración de la Legión de Honor que le había concedido el Gobierno como agradecimiento a su francofilia. Según Gallo el novelista y dramaturgo inglés "era un hombre de una modestia y un sentido del humor excepcionales. Normalmente quería pasar desapercibido y si en 1982 escribió el panfleto era porque había en él algo de quijotesco, que le impedía contemplar impasible cómo la mafia gobernaba la Costa Azul".

El nombre de Graham Greene aparecía regulamente en todas la quinielas que los especialistas franceses hacían una semana antes del concesión del premio Nobel de Literatura, deferencia infrecuente para un autor que siempre escribió en inglés, excepto en el caso del ya citado J'accuse..., directamente redactado en francés.

El escritor colombiano y premio Nobel Gabriel García Márquez declaró ayer a Radio Cadena Nacional que se sentía muy apesadumbrado por la muerte de su amigo, y dijo que propondrá a la Academia Sueca designar este galardón litearaio con el nombre del autor de El poder y la gloria. El premio Nobel inglés William Golding afirmó que Graham Greene sería recordado como el último cronista de la consciencia del siglo XX.

* Este artículo apareció en la edición impresa del miércoles, 03 de abril de 1991.