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Histeria en la URSS ante la subida de precios

El presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, ha sido requerido simultáneamente para que usara la fuerza y para que se aproximara a los sectores en vísperas de la subida ele los precios de los productos básicos que se produce hoy en un ambiente de crisis económica y tensión social.El aumento de precios ha venido precedido de una histeria acaparadora que ha arramplado con los pocos productos que quedaban en las tiendas, entre ellos el pan.

Durante el pasado fin de semana, el presidente fue objeto de mensajes opuestos. Gorbachov intervino en la primera conferencia de los comunistas del Ejército soviético, donde, según fuentes informadas, fue muy criticado y se le recomendó que recurriera a la fuerza para poner orden en el país.

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Gorbachov denuncia intentos desestabiliadores de fuerzas de la oposición

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Medios soviéticos manifestaron que Gorbachov, irritado por el tono agresivo de las preguntas que se le formulaban, exclamó que los problemas no pueden solucionarse con la fuerza. "Nos encontramos hoy con un intento de las fuerzas de oposición de desestabilizar la sociedad, agitar, debilitar y destruir las estructuras constitucionales", dijo Gorbachov en su intervención ante los militares comunistas, según el diario Pravda.

Las "acciones antidemocráticas se emprenden bajo el lema de la lucha por la democracia y algunos sectores de la oposición revisten especial peligro porque explotan y aventan la tensión en la sociedad a cualquier precio de acuerdo con el principio de cuanto peor, mejor", dijo Gorbachov. Este denunció "insistentes anhelos de derribar" las estructuras constitucionales con "métodos extraparlamentarios".

El líder soviético ha dado prioridad a su condición de máximo jefe del Partido Comunista sobre, la de presidente de la URSS, al ignorar los llamamientos para que asistiera al Congreso de los Diputados de Rusia que se celebra en el Kremlin y que se reunió incluso en domingo. Estos llamamientos han sido hechos por algunos diputados reformistas como Nikolal Travkin, presidente del Partido Democrático de Rusia, partidario de dar un "primer paso" hacia Gorbachov si ello es necesario. Gorbachov es instado a colaborar con los demócratas en las diversas fórmulas de la "mesa redonda", la idea de coalición expresada por el presidente de Rusia, Boris Yeltsin. Oleg Rumiantsev, uno de los lideres de los socialdemócratas de Rusia, cree que el sector de centro derecha pretende hacer que Yeltsin y Gorbachov desaparezcan de la escena política. La desaparición de estas dos figuras destruiría la esperanza de una mesa redonda y incrementaría el antagonismo entre los comunistas, privados de Gorbachov, y los demócratas, privados de Yeltsin. Tal cosa iría acompañada con la huelga política general de los mineros y "seguiría un desarrollo revolucionario".

Mientras el Congreso de los Diputados de Rusia avanza trabajosamente, sin que ninguna de las partes enfrentadas consiga imponerse claramente a la otra, desde la dirección comunista y de la dirección del Comité de Seguridad del Estado (KGB) se deslizan acusaciones contra Occidente, sospechosamente parecidas a las que formulaba la dirección comunista polaca poco antes de la ley marcial en diciembre de 1981.

El comunicado de la última sesión del Politburo habla de "ciertas organizaciones extranjeras" que tratan de influir en la opinión pública soviética y un alto funcionario del KGB, Guenadi Titov, responsable de la Contrainteligencia, acusaba directamente a los países occidentales de fomentar la oposición y las pasiones nacionalistas en la URSS, cuando este país se encuentra "ante la más seria amenaza para su seguridad" desde la segunda guerra mundial".

Pese a reconocer que la amenaza tiene "sobre todo" raíces internas, Titov señalaba que existen "intereses directos de las fuerzas derechistas de EEUU, Japón y otros países capitalistas en la desintegración de la URSS". Citando a EEUU, Canadá, Francia y España, el funcionario respondía a un comentario del entrevistador, según el cual "Occidente instiga el separatismo aquí pero ataja cruelmente tales veleidades en su propio territorio".

Remodelación de fronteras

Por otra parte, los militares soviéticos pueden estar preparados ya organizativamente para remodelar las propias fronteras, tal como sería necesario si algunas repúblicas de la URSS consiguieran su Independencia. El general Nikolai Shilaga, jefe de la dirección político militar del Ejercito, hablaba en la conferencia comunista en el Ejercito de la "necesidad de organizar las agrupaciones defensivas en las fronteras de la URSS de 1939", según un discurso publicado por el órgano del Ejército Krasnaia Zvesda. La frase era pronunciada en relación a las dificultades para resolver la tareas defensivas de la URSS debido a la interrupción del funcionamiento del Pacto de Varsovia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de abril de 1991

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