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EL QUINTO GOBIERNO SOCIALISTA

Felipe Gonzalez informó a Alfonso Guerra sobre la crisis antes de reunir a la ejecutiva socialista

El presidente del Gobierno, Felipe González, cumplimentó ayer los trámites del cambio del Ejecutivo con la comunicación de su decisión al Rey y a la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, en su calidad de secretario general del partido. A la reunión de la ejecutiva no asistió, sin justificación aparente, el cesado ministro de Justicia, Enrique Múgica. El vicesecretario general socialista, Alfonso Guerra, fue informado previamente por Felipe González nada más llegar de Australia. La crisis se cerró a mediodía de ayer con la designación de Jordi Solé Tura como titular de Cultura. Mañana, miércoles, los designados jurarán sus cargos ante el Rey.

El vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra, se entrevistó en la mañana de ayer con el presidente del Gobierno, Felipe González, antes de que la lista del nuevo Ejecutivo fuese oficial y de que el presidente se trasladara a la sede de su partido para comunicar su decisión. Guerra se dirigió al palacio de la Moncloa nada más llegar de Australia, -donde ha permanecido toda la semana en una reunión de la Internacional Socialista-, inmediatamente después de llegar a Madrid vía Londres en un avión privado.Antes de emprender viaje hacia Sidney (Australia) Alfonso Guerra ya se había entrevistado con el presidente del Gobierno, quien le había informado de las líneas generales del reajuste. Guerra también ha hablado telefónicamente estos días con Felipe González, por lo que se le supone enterado de toda la evolución de la crisis.

A las cinco de la tarde, Felipe González acudió al palacio de la Zarzuela para informar al Rey sobre la composición del nuevo Gabinete. Media hora más tarde salió del palacio y se dirigió a la calle de Ferraz, donde se encuentra la sede central del PSOE para informar a la Ejecutiva de su partido.

La reunión se prolongó desde las 19.20 hasta las ocho de la tarde y estuvieron ausentes de ella la ministra de Asuntos Sociales Matilde Fernández; el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y el cesado ministro de Justicia, Enrique Múgica Esta última ausencia sin justificación aparente.

Felipe González se limitó a leer a los dirigentes de su partido la lista del nuevo Gobierno y, a continuación, el presidente del PSOE, Ramón Rubial, abrió el turno de intervencienes. Tres miembros de la Ejecutiva hicieron uso de la palabra, entre ellos Carmen García Bloise y José María Maravall, quien sólo unas horas antes había rechazado definitivamente la oferta de González para integrarse en el Gobierno. Las intervenciones fueron para felicitar y desear suerte a los designados.

Cierre de lista

La composición del nuevo Gobierno la había cerrado González en la noche del dorningo con el único fleco pendiente de la cartera de Cultura, ofrecida a Maravall, ex ministro de Educación y Ciencia y miembro de la ejecutiva federal.En medios gubernamentales se apreciaba ayer un vivo interés por la entrada en el Ejecutivo de José María Maravall, lo que finalmente no ocurrió. El recambio elegido fue Jordi Solé Tura. González contaba con la incorporación de Maravall al nuevo Gobierno en línea con su tesis del "equilibrio" en este reajuste. La presencia de José María Maravall en el Gobierno hubiera paliado la interpretación inicial de que se ha infligido un castigo rotundo al llamado clan de Chamartín, al cesar en el Ejecutivo José Barrionuevo, titular de Transportes y Comun'.caciones, y Joaquín Almunia, ministro para las Administraciories Públicas, mientras Javier Solana continuaba en Educación.

Maravall -Junto co ri Barrionuevo y Almunia- fue uno de los asistentes, el pasado mes de septiembre, a la concentración de apoyo al presidente de la Comunidad de Madrid, Joaquín Leguina, frente al sector guerrísta. En aquel momento, ese acto se vivió desde el sector guerrista como una agresión hacia el vice secretario general del PSOE, Alfonso Guerra.

Además del intento de Felipe González de introducir a Maravall en el Gobierno, asciende al rango ministerial otro miembro del llamado clan de Chamartin José Borrell.

El rechazo de Benegas

El rechazo de Txiki Benegas, se cretario de Organización (del PSOE, a formar parte del Gobiemo -otra de las novedades de esta crisis- se interpreta desde las filas socialistas como un desacuerdo ante la pérdida del poder que le hubiera supuesto entrar en el Ejecutivo en comparación con el que tiene en el partido. Las interpretaciones más oficialistas apuntaban ayer que Benegas no veía justificada su presencia en un Gabinete en el que se encontraría constreñido entre los poderes de un vicepresidente, Narcís Serra, y el directo del área económica, Carlos Solchaga. La cartera de Administraciones Públicas, que el jefe del Ejecutivo le ha ofrecido insisten temente a Benegas, le otorgaba a éste un rango secundario en el Gabinete, mientras en el partid ejerce de hecho como secretario general.Las primeras reacciones a composición del Gobierno no han despertado virulencia especial en ningún sector del PSOE, encargados unos y otros en resaltar los nombres que más interesan.

Cuotas de poder

Desde los sectores que apoyan al ministro de Economía y Hacienda, Carlos Solchaga, se proclama su satisfacción al conservar su poder. Solchaga aumenta su peso en el área económica. Mantiene a Claudio Aranzadi al frente de Industria, cartera a la que se incorporan las áreas de Comercio y Turismo, y José Borrell se coloca al frente del poderoso departamento de Obras Públicas y Transportes.Desde el guerrismo se contempla con satisfacción haber frenado las pretensiones de Carlos Solchaga, por controlar los ministerios sociales. La continuidad en estos departamentos de Luis Martínez Noval, en Trabajo, y Matilde Fernández, en Asuntos Sociales, echó por tierra esas pretensiones. Los guerristas también ven con agrado la salida del Ministerio de Cultura de Jorge Semprún. La opinión del vicesecretario general del PSOE, Alfonso Guerra, era ayer una incógnita.

Los ministros que han intercambiado carteras tuvieron ayer una primera reunión. Jullán García Vargas, ahora en Defensa, se reunió con su sucesor en Sanidad, Jullán García Valverde. El ex ministro de Administraciones Públicas, Joaquín AlmuInia mantuvo también una entrevista con su sucesor en el cargo, Juan Manuel Eguiagaray.

El nuevo vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, se trasladará hoy a los cuarteles generales de los tres ejércitos así como al Estado Mayor de la Defensa, para despedirse de sus miembros después de haber permanecido al frente de ese departamento durante más de ocho años.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de marzo de 1991

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  • Múgica no acudió a la reunión de la cúpula del PSOE en la que el presidente anunció el reajuste