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Tirana intenta evitar el éxodo masivo

El régimen albanés intenta evitar que continúe el éxodo masivo hacia el extranjero mediante el procedimiento de invadir los barcos anclados en los puertos de Vlora, Shengjin y Durres. Este último, el principal del país balcánico, fue declarado el jueves por la noche, por el Consejo Presidencial, dirigido por Fatos Nano, zona militar "administrada y controlada por el Ejército", con órdenes "de defender a toda costa y sin tolerancia el territorio".En los tres puertos se ha suspendido "toda actividad de desembarco de los alimentos necesarios para la población". El Consejo ha ordenado al Ministerio de Transportes y a las fuerzas de seguridad "evitar todas las reuniones anormales", medida que se ha adoptado también en Tirana, por medio del control de los automóviles y los trenes. Asimismo se ha encargado al Ministerio de Exteriores que entre inmediatamente en contacto con las instituciones de la ONU para "buscar soluciones humanitarias" al problema del éxodo de los emigrantes económicos.

El comunicado señala que la situación creada tras la fuga masiva hacia Italia podría desestabilizar las relaciones entre los dos países, y subraya que "las actividades descontroladas de miles de albaneses forman parte de una escenario" concebido en el extranjero para "liquidar no sólo Albania, sino la nación albanesa y encender el fuego en los Balcanes".

En un tono similar, el Comité Central del Partido del Trabajo Albanés (comunista) exigió a las autoridades estatales tomar medidas urgentes para estabilizar la situación, e hizo un llamamiento patriótico para que el pueblo se quede en casa. "Hay que trabajar hoy más que nunca con la gente y convencer a los camaradas de que éste no es el camino hacia la democracia. Ésta no es la manera de ir hacia Europa", manifestó el comité central.

Serbios y montenegrinos

Tres personas murieron el miércoles por la noche en Tirana abatidas por la policía, según informa el Foro de los Derechos Humanos, en un tiroteo producido en el barrio de las embajadas. Los que no llegaron a subir a los barcos intentaron repetir, sin éxito, la invasión de las representaciones occidentales en la capital, como en julio pasado.Por otra parte, el primer grupo de 550 albaneses de origen serbio y montenegrino llegó el miércoles a Yugoslavia por el paso de Bozaj, en Montenegro. El Gobierno montenegrino anunció que esperaba la llegada de 25.000.

Otro grupo de 30 albaneses, a bordo del barco Rina, principalmente mujeres y niños, se desvió, a causa de los fuertes vientos, de su camino hacia Italia, y llegó sin combustible y sin alimentos a la isla yugoslava de Palagruza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 9 de marzo de 1991