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CARTAS AL DIRECTOR

Cuestión de fechas

No se debe hablar de la guerra con frivolidad, pero tampoco se puede utilizar esa postura para hablar de la paz. Hay que tener, pues, mucho cuidado con las acciones pacifistas que se produjeron días atrás a raíz del conflicto del Pérsico.Como dijo Maquiavelo en El príncipe, "... existen dos formas de combatir. Una es la de las leyes; la otra, la de la Fuerza. La primera es propia del hombre; la segunda, de las bestias; pero como con la primera muchasveces no hay suficiente, conviene recurrir a la segunda...".

La invasión de Kuwait tuvo muchos puntos de coincidencia con la que se produjo cuando, el 1 de septiembre de 1939, Hitler invadió Polonia, mediante lo que se vino a llamar blitzkrieg (guerra relámpago). En este caso, Francia y el Reino Unido declararon la guerra a Alemania dos días después de esa aczaón, pero antes Hitler ya se había apoderado de Austria y Checoslovaquia. También entonces (como ahora) se reclamó una conferencia de paz para resolver el conflicto. Ésta fue la que se celebró en Múnich a propuesta de Mussolini.

En aquellos días surgieron también muchos grupos pacifistas que pedían la paz y no la guerra, pero mientras ellos se manifestaban por las calles, Hitler aprovechó la ocasión para avanzar más y más en su alocada pero calculada carrera... Exactamente lo mismo que muy, posiblemente habría sucedido ahora con Sadam Husein si la respuesta que ha obtenido no hubiera sido lo suficientemente contundente.

De entrada, todos somos pacíficos. A veces, sin embargo, es menos lamentable una guerra que una paz bajo ciertas condiciones...-

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de marzo de 1991