Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pujol asegura que Convergencia no espera nada del PSOE tras su ruptura con el PNV

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, mostró de nuevo ayer, tras una larga entrevista en Vitoria con el lehendakari en funciones, José Antonio Ardanza, sus discrepancias respecto a la política que defiende Miquel Roca, secretario general de Convergència Democrática (CDC), de entendimiento con el Gobierno central en algunas cuestinones concretas. Pujol se mostró reticente sobre la posibilidad de que los nacionalistas catalanes jugaran un papel más relevante en la política española tras la ruptura del pacto que el PNV y el PSOE mantenían en el País Vasco.Pujol quiso hacer especial hincapié ayer en Vitoria en mostrar sus discrepancias y desautorizar la estrategia política que defiende Miquel Roca, portavoz del Grupo Parlamentario Catalán en el Congreso. Así, ante unas declaraciones recientes de Roca, en las que planteaba la posibilidad de que los nacionalistas catalanes jugaran un papel más relevante en la política española y recibieran un trato preferente por parte del Gobierno del PSOE, tras la ruptura del pacto en el País Vasco entre socialistas y nacionalistas, Pujol señaló: "No veo por qué hemos de tener un mejor trato los catalanes. En mi opinión todo sigue igual".

Ésta nueva desautorización pública que sufre Roca se produce después de que éste haya anunciado a sus colaboradores su disposición a dejar la dirección de CDC tras las elecciones de mayo, dadas sus crecientes discrepancias con el líder nacionalista catalán.

Pujol y Ardanza rompieron el programa previsto inicialmente y de un encuentro protocolario de 15 minutos pasaron a una reunión de casi 80 minutos, que obligó incluso a retardar una sesión del Gobierno vasco, la última de la actual legislatura.

Estatutos autonómicos

Pujol no quiso revelar las cuestiones abordadas con Ardanza, aunque señaló que ambos habían coincidido en su preocupación por el desarrollo de los diferentes estatutos de autonomía Pujol, actuando de portavoz de ambos presidentes, ya que Ardanza optó por incorporarse a la reunión del Gobierno vasco, indicó que el análisis que habían efectuado había sido de una total insatisfacción. "Nos sentimos in satisfechos; la actual situación autonómica no es ni positiva ni favorable y tiene suficientes elementos de preocupación como para no estar pasivos", manifestó Pujol.

En el caso catalán, el presidente de la Generalitat enumeró como dos causas especialmente preocupantes el intento de la Administración central por recuperar competencias "muy importantes" de los ayuntamientos, y que en la práctica impide a la Generalitat efectuar los planes de obras y servicios de los entes loccales. Otro ejemplo citado por el líder nacionalista catalán fue la financiación del modelo policial.

El dirigente catalán negó que en su extensa conversación con Ardanza se hubiera planteado la posibilidad de formalizar un frente común ante el Gobierno socialista. Aunque lo hizo con evasivas todo da a entender que ni Ardanza ni Pujol están en condiciones de predecir cómo afrontará González la reestructuración del Gabinete y cuál será su futura política autonómica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de enero de 1991

Más información

  • El presidente catalán desautoriza a Roca tras reunirse con Ardanza