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12 artistas proponen un diálogo crítico

El Círculo de Bellas Artes de Madrid, ocupado por la muestra 'El sueño imperativo'

El Círculo de Bellas Artes, de Madrid, inaugura el martes la exposición El sueño imperativo, en la que 12 artistas, seis españoles y seis extranjeros, presentan unas propuestas de diálogo crítico con el arte. Las instalaciones ocupan distintas partes del edificio, desde el vestíbulo a la terraza, así como las calles, con pegada de carteles y proyecciones públicas en el arco del Triunfo, en Moncloa.

Los artistas pertenecen a distintas generaciones y contextos culturales y trabajan con medios diversos (pintura, fotografía, carteles, videoinstalación, escultura), aunque su obra refleja una posición crítica frente al arte y la sociedad. "Todos ellos tienen el deseo de crear cierto desorden y la intención de alterar las cosas y la disolución del sujeto artístico", declaró ayer Mar Villaespesa, crítica de arte, corril sarla de la exposición que ha sido patrocinada por la cooperativa PSV, con un presupuesto de 23 millones de pesetas.

Espacio y anibiente

Todos los artistas han elegido el sitio del edificio más adecuado a sus planteamientos artísticos, tras un conocimiento personal del espacio y del ambiente de la ciudad.En el vestíbulo se ha situado Sansón, de Chris Burden, una enorme viga que presiona sobre las paredes a través de un mecanismo que se activa con el paso del público. El autor calcula que al llegar al medio millón de visitantes el edificio se derrumbaría. Si Burden plantea la desacralización del arte, en la sala Minerva, Francese Abad aborda el mito de la Medusa y la televisión en una inmovilización de la mirada.

Kevin Carter ha situado su piezas en los siete rellanos de la escalera como una nueva lectura de esculturas neoclásicas. Por el hueco de la escalera se puede ver la obra de Thomas Lawson, una réplica del ala de la escultura El ángel caído, del Retiro, como un intento de renacer.

Chema Cobo realiza "una crítica a la guerra y al arte como espectáculo, que crea espejismo distorsiona la realidad", a travé de diez esculturas de un joker con ametralladora o cámara fotográfica; en otro espacio en cuatro grandes cuadros confronta la historia, la memoria, el destino la amnesia.

Subversión de lo privado

En la sala de exposiciones se han situado las instalaciones de Pedro G. Romero, que también tiene otros lugares, con fotos manipuladas del rey Juan Carlos como "un ejercicio de subversión de lo pilvado en público", y una video instalación de Terry Berkowitz, en la que refleja tres situaciones diferentes sobre la economía de consumo. Francesc Torres hará 35 preguntas a través de un periódico sobre aspectos del arte y la sociedad, como si realizara "una escultura social".

Rogelio López Cuenca distribuye por las calles carteles con imágenes de los medios de información y logotipos, mientras que Juan Luis Moraza ha elegido la sala de juntas del Círculo "por su valor rnetafórico". Nancy Spero ha preferido la terraza para extender sus figuras sobre la gigantesca escultura de Minerva. Krzysztof Wodiczko va a realizar proyecciones públicas los días 20, 21 y 22, de siete a diez de la noche, en el Arco del Triunfo, en Moncloa, sobre la guerra en Oriente Próximo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de enero de 1991