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Estreno de 'Los jinetes del alba', una superproducción sobre la guerra civil

Televisión Española estrena hoy (TVE-1, 22.55) Los jinetes del aIba, una de sus producciones estrella para la nueva temporada, con un presupuesto superior a los 500 millones de pesetas. Basada en la novela de Jesús Fernández Santos, está dirigida por Vicente Aranda y narra en cinco capítulos las ambiguas relaciones de los propietarios de un balneario asturiano y sus implicaciones en las revueltas de octubre de 1934. Victoria Abril, Jorge Sanz, Maribel Verdú y Fernando Guillén interpretan los papeles principales de la serie, que será presentada en el Festival de Cannes.

La trama se sitúa a finales del verano de 1922 en Las Caldas, un pueblecito asturiano que esquiva su monotonía gracías a la agitada vida social del balneario, regido por una rica indiana que mantiene una relación homosexual con una prima y su hija, una avispada joven acosada sexualmente por su tío y que ambiciona apoderarse del establecimiento. La revolución obrera del 34 -especialmente convulsiva en Asturias- y la guerra civil trastocan el destino de los personajes.Oviedo y Llanes, Vidago, al norte de Portugal -donde se localizó un balneario de características similares al descrito en la novela- y Madrid son los escenarios en los que se desarrolla la serie, cuyo rodaje se inició el 17 de septiembre de 1989 y se prolongó durante cinco meses.

La producción de Los jinetes del alba, en la que participa, además de TVE, Asterisco Films, estuvo a punto de ser paralizada tras la destitución de la ex directora general de RTVE, Pilar Miró, madrina de la idea original. "Cuando José Luis Tafur, productor del proyecto, me propuso dirigir el encargo de Miró, yo puse muchos reparos: no estaba conforme con algunos aspectos presupuestarios ni con los guiones iniciales", afirmó ayer Vicente Aranda. Pese a todo, el rodaje comenzó y el director cinematográfico fue, poco a poco, acomodando a su gusto la serie. "Cuando todo comenzaba a solucionarse, la salida de Miró del Ente me hizo temer por su continuidad, pero afortunadamente sus sucesores también dieron el visto bueno al producto", añadió el director.

Vicente Aranda se planteó el proyecto como si se tratara de una película de cinco horas. "Ha sido una experiencia muy interesante y desde luego más descansada que hacer cine; la televisión te ofrece más libertad de acción".

A causa de su mínima experiencia en televisión -reducida a la dirección de El crimen del capitán Sánchez, un capítulo de la primera entrega de La huella del crimen-, el director prefirió mostrarse "cauto y expectante" ante la posible respuesta de los telespectadores. Respecto a los excelentes augurios proclamados desde la dirección de TVE, Vicente Aranda se limitó a señalar: "La preocupación por captar audiencia es ajena a mi experiencia. Prefiero pocos telespectadores, pero de calidad, que muchos de los de Cristal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 9 de enero de 1991

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