Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La carrera del autonomismo

Los dos partidos que ayer firmaron el primer documento programático para los próximos cuatro años, Partido Nacionalista Vasco (PNV) y Euskadiko Ezkerra (EE), el primero y el sexto en el en representación parlamentaria, han puesto sobre la mesa el desarrollo pleno del Estatuto de Gernika, con algunos de los temas socioeconómicos que en el año 1.986 hicieron fracasar la coalición PSE-EA-EE, y que en la primera fase de conversaciones frustaron también la repetición de la fórmula PNV-PSOE.Estos dos partidos expresaron por escrito sus discrepancias en el acuerdo de febrero de 1987, que dio lugar al Gobierno de la tercera legislatura, concretamente en lo referente a Seguridad Social e Instituto Nacional de Empleo (Inem). El PNV, con 22 parlamentarios, considera que ya es hora de dar el salto y exigir lo que en 1987, por los resultados electorales, sólo fue posible apuntar. La terna formada por la gestión económica de la Seguridad Social, el Inem (ambas previstas en el Estatuto de Gernika), y la asunción de los coeficientes de las cajas daría al País Vasco una autonomía económica muy amplia.

El salto cualitativo y cuantitativo es importante, "aunque legítimo y estatutario", subrayan los nacionalistas, ya que permitiría al Gobierno vasco tener una dependencia mínima respecto a la Administración central, al asumir de esa manera casi todos sus servicios.

El panorama autonomista queda completado por la exigencia a "los poderes centrales" del desarrollo y cumplimiento de las previsiones estatutarias en política exterior, como la participación vasca en tratados y convenios internacionales que afecten a los intereses de la comunidad. PNV y EE aunarán sus esfuerzos en potenciar la presencia exterior del País Vasco en los organismos comunitarios y europeos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 5 de enero de 1991