Dinamarca instala molinos de viento en el mar

Se erguirán solitarios junto a las costas de la sureña isla danesa de Lloland, y del movimiento de sus aspas se espera obtener entre un 60% y un 70% más de energía eólica que del de sus hermanos instalados en tierra. Son 11 molinos de viento que por primera vez en el mundo están siendo colocados en el mar.

Los molinos como tal son similares, con ligeras modificaciones, a cualquier otro, pero cuentan con la gran diferencia de que se alzan en plataformas incrustadas en el fondo marino a una profundidad de entre 2,5 y 5 metros, y a una distancia de la costa de entre 2 y 3 kilómetros.Las plataformas tienen la forma de un cono truncado, con una base de 15 metros de diámetro y de 5 en su punto más estrecho, y están siendo construidas de concreto reforzado de acero en muelles cercanos a su lugar definitivo de instalación. Desde allí, estas pesadas estructuras de 400 toneladas de peso serán trasladadas al mar, y presentan la ventaja de que podrán ser retiradas una vez que se haya agotado su periodo de utilidad, 20 años.

La empresa danesa Elkraft, encargada del proyecto, ha hecho concienzudos estudios para comprobar que los sedimentos del suelo marino podrán aguantar el peso de estas moles y ha decidido aprovechar este plan para realizar varias investigaciones, desde la velocidad de los vientos en la zona hasta la fauna marina o las migraciones de aves.

Este proyecto de Elkraft forma parte del programa de energía eólica acordado en 1985 por las empresas del sector y el Ministerio de Energía de Dinamarca con el objetivo de lograr que, a finales de este siglo, el 10% de la electricidad consumida sea obtenida por molinos de viento.

Con la puesta en práctica de este novedoso proyecto, cuyos costes se calculan en 13.800 millones de pesetas, a los que la Comunidad Europea contribuirá con 1,14 millones, la compañía danesa ha solventado uno de sus problemas más persistentes: el ruido. Cada vez se hace más difícil encontrar lugares donde instalar estas granjas de molinos de viento, a las que se oponen los residentes de las zonas elegidas para ello. Además, los precios de los terrenos se han vuelto casi inasequibles y en la actualidad un metro cuadrado de tierra se vende cinco veces más caro que hace unos años.

Potentes turbinas

Una vez que sean construidas las plataformas se colocarán las turbinas y todo el sistema será llevado entonces al mar. Cada una de ellas, con un coste total de 5.300 millones de pesetas, tiene una capacidad de 450 kilovatios, y, pese a ser convencionales, han sido adaptadas para una atmósfera corrosiva y se las ha equipado con deshumidificadores.Entre otras de las novedades aportadas por el proyecto se encuentra la de dotar a cada plataforma de una grúa para facilitar el mantenimiento y las posibles reparaciones de los molinos. Todas las operaciones, además, serán controladas por un sistema de ordenador avanzado que estará conectado a las plataformas por medio de fibras ópticas de un cable submarino de alto voltaje.

La conducción de la energía generada comenzará con su transformación en los propios molinos a 10 kilovatios de voltaje, que será llevada a tierra por cables submarinos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 08 de diciembre de 1990.

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