El diario inédito del año 1978
X. M., El Diario de 1978, uno de los textos inéditos más interesantes de Jaime Gil de Biedma, es, a semejanza del escrito en 1956, un repaso de la vida cotidiana del artista en el que vierte sus reflexiones y no esconde en absoluto su condición de homosexual.
Se inicia el diario con una referencia a un fin de año pasado, con su amigo Josep, en su casa de la población de Ultramort, en el Empordá: "A las once de la nochevieja, cargado de whiskies y de sueño atrasado, y probablemente colapsado por un porro que no debí tomar, huí a la cama, dejándole con un palmo de narices, veinticuatro uvas y dos botellas de champagne sin abrir. Ayer a mediodía, cuando sentados al sol nos bebimos la botella de champagne -sin uvas, porque no las pedía ya la hora- otra vez éramos la primera pareja reinante en la mejor de las Sodomas posibles. Y antes de salir hacia Barcelona, compensamos su forzosa y mi involuntaria inacción de antenoche, haciendo el amor extraordinariamente bien".
Releer poesía
En otra carpeta del legado puede hallarse un apunte apresurado, escrito a mano -como siempre solía escribir-, en el que Jaime Gil de Biedma expresa una convicción. "La buena poesía", escribe, "no debe nunca ser tratada como una novedad literaria. No se escribe para ser leída, sino para ser releída".
Otro material inédito muy interesante es el de las cartas que recibía Jaime Gil, como esta que recibió de su admirado Vicente Aleixandre en enero de 1958: "Que los Reyes te hayan traído sol y felicidad (esto es casi obscenidad barata) y que vengas pronto por aquí. A propósito de obscenidad.- ¿Y tu diario? ¿Sigue? Sanísimo diario que debería circular bien por lo que tiene de ventilador".
De José Agustín Goytisolo hay otra carta que dice: "Me gusta -por solidaridad profesional- que tires hacia la canción y la técnica como dicen despectivamente los neopoetillas que creen que rimar es de derechas-".


























































