El tímido aterrizaje en el Congreso de Kast Junior, un practicante de boxeo que espera su momento para destacar
El diputado José Antonio Kast Adriasola, abogado de 33 años, ha actuado con cautela en su trabajo legislativo: no ha presentado ninguna moción
El mismo día en que su padre juró como presidente de Chile, el 11 de marzo pasado, José Antonio Kast Adriasola, Toño, inició sus funciones como diputado. En cuestión de días, Kast Rist, el gobernante, inició la construcción de zanjas en el norte del país, ordenó mediante un decreto la mayor alza de combustibles en cuatro décadas, y presentó una megarreforma que incluye ajustes tributarios, agilización de los permisos para la inversión y recorte del gasto público. Pero en las mismas seis semanas, Kast Adriasola, el parlamentario, ha realizado un aterrizaje casi silencioso y sin aspavientos en el Congreso, como si quisiera no llamar la atención, al menos por ahora.
De acuerdo a la web del Congreso, no ha presentado mociones. Ha asistido a todas las sesiones de sala y a todas las de las dos comisiones que integra: la de Constitución, Legislación, Justicia y Reglamento, y la de Familia. Ha tenido intervenciones muy breves, las que han quedado registradas en el boletín de sesiones o en los videos. Pero siempre con una actitud de cautela, timidez y aprendizaje, al punto de que, en las comisiones legislativas, con libreta y lápiz en mano, generalmente se sienta en una esquina de la mesa y escucha atento.
Colegas de la Cámara de Diputados, de otras bancadas e incluso de oposición, lo ven como alguien de muy bajo perfil, trabajador, pero como recién aprendiendo el oficio de legislar. Pero no se encierra entre los suyos: también se ha acercado a saludar a parlamentarios de la otra vereda política. Quienes lo conocen afirman que está en una situación particular al ser el hijo homónimo del presidente -lo que evidentemente lo empujó a la primera línea política-, por eso prefiere actuar como un diputado más y en el Congreso, por ejemplo, almuerza con el resto de la bancada del Partido Republicano (la de mayor número, con 28 congresistas). Él mismo le ha comentado a algunos cercanos que sabe que el nombre y apellido pesan y podría incluso ayudarle en política, pero, aunque se siente orgulloso de esa herencia, cree que tiene suficientes capacidades y herramientas para tener nombre y luz propios.
Al menos eso exhibió en sus años de colegio y universidad, donde mostró vocación de liderazgo y ánimo colaborativo. El segundo hijo de José Antonio Kast y Pía Adriasola, de los nueve que tienen, acaba de cumplir 33 años. Nació el 21 de abril de 1993 y físicamente es más Adriasola que Kast. Creció en una parcela en Paine, colindante con la fábrica de cecinas fundada por su abuelo paterno. Estudió en el colegio San Isidro y luego en el Campanario (vinculado a la familia Kast), ambos instalados en el municipio de Buin, al sur de Santiago. Allí algunos compañeros del Campanario, de donde egresó en 2011, lo recuerdan como alguien “muy participativo en todas las actividades. Siempre fue líder, postulándose para presidente de curso, al centro de alumnos”.

Alegre, sencillo y enamoradizo
De ese tiempo es recordado como alguien muy alegre, sencillo, acogedor, irónico, “liviano de sangre”, bueno para las bromas, aunque algunas de ellas “fomes” (sin gracia). También como alguien muy enamoradizo, al punto que tuvo varias pololas (novias) en los tiempos de colegio. Sin embargo, en los tiempos de la universidad se calmó, porque —afirman— entendió que ya estaba más grande y proyectaba más sus relaciones. Así pasó un buen tiempo soltero, aunque seguía saliendo con amigas. Eso sí, era de ideas firmes y si le tocaba defender sus exámenes para una mejor nota, lo hacía. Eso no impidió que fuera el “regalón de las profesoras, un caballero”, como escribieron sus compañeros del colegio Campanario en el anuario de 2011. Ahí se le describe como “una gran persona, un líder, un gran amigo y un luchador por sus ideales”. Y se insiste en su lado más religioso, vinculado al movimiento católico Schoenstatt: no le gustaba que le dijeran “futuro sacerdote” y en el apartado Lo que no se vio escriben “Toño triste; Toño no incensando en misa; Toño no en misa”.
Muy interesado en la historia y las ciencias sociales, y con más dificultades en matemáticas, fue muy buen alumno y logró puntaje nacional en la prueba de selección universitaria, por lo que pudo entrar sin problemas a la facultad de Derecho de la Universidad Católica, la misma donde estudió su padre, el actual presidente. Sus compañeros del Campanario ya lo veían como abogado, eso sí “especializado en casos de familias numerosas”. La explicación de esto podría estar en que su padre tuvo nueve hermanos, él tiene ocho, y en el apartado Sueño dorado del anuario mencionan: “Tener una familia con muchos hijos (en serio, muchos) y un cargo político importante”.
En la universidad se sumó al Movimiento Gremial, fundado por Jaime Guzmán, uno de los principales ideólogos de la derecha chilena, fundador de la UDI y asesinado en 1991 cuando ejercía como senador y profesor de la Universidad Católica. Buen conversador, Kast Adriasola solía acercarse a los alumnos nuevos para charlas con ellos. Fue vicepresidente del Centro de Alumnos de Derecho y llegó a liderar el Movimiento Gremial. Desde esa posición fue jefe de campaña de Eduardo Cretton, actual diputado y vicepresidente de la UDI, en su fallida candidatura a presidir la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile (FEUC). Siempre combinó sus estudios con el trabajo en la empresa familiar y llegó asumir el lema de que “el trabajo dignifica”.
Quienes lo conocen aseguran que su decisión de estudiar derecho siempre estuvo vinculada al quehacer político, para entender cómo funciona el Estado y trabajar para mejorarlo. Conservador como su padre —contrario al aborto y a la legalización de la marihuana, y crítico del expresidente Sebastián Piñera y del rol de Naciones Unidas— no tuvo dudas en seguirlo cuando rompió con la UDI y se embarcó en su propia aventura presidencial en 2017. Tras titularse de abogado trabajó en el estudio Arteaga-Gorziglia y realizó un máster en Políticas Públicas, especializado en política ambiental y energética, en la Universidad de Chicago. Trabajó en algunas campañas, incluida la presidencial de su padre en 2021, y se puso al frente de la ONG conservadora Influyamos. En agosto de 2024 se estrenó como profesor de derecho político y constitucional en la Universidad Finis Terrae.

Jaime Guzmán y Juan Pablo II
Entre sus referentes nacionales destacan a Jaime Guzmán, su tío Miguel Kast (exministro de la dictadura de Pinochet que murió a los 34 años, cuando Kast Adriasola aún no nacía) y el héroe nacional Arturo Prat. También rescata las figuras internacionales del papa Juan Pablo II y del escritor y expresidente checo Vaclav Havel. Sus amistades lo definen como alguien que le gusta leer, ir al cine, que disfruta de largas conversaciones y de jugar con su perra, Mila. Escucha rock de las décadas de 1970 y 1980, especialmente el estadounidense, el británico y el argentino, y práctica fútbol y boxeo.
Su primera contienda electoral murió antes de comenzar. De cara a las elecciones municipales de 2021, se presentó como candidato del Partido Republicano a la alcaldía de San Bernardo, al sur de la capital. Pero desistió para no dividir los votos de la derecha luego de que surgiera la postulación de una concejala cercana a la UDI. Cinco años después, Toño Kast volvió a animarse como candidato esta vez para llegar a la Cámara de Diputados por un distrito complejo, el que reúne a los municipios de Santiago, Providencia (donde tiene su residencia), Ñuñoa, Macul, La Granja y San Joaquín. Logró la tercera votación, detrás de Gonzalo Winter (Frente Amplio, izquierda) y de Francisco Orrego (Renovación Nacional, derecha), con el 8,76% de los votos.
En la Cámara de Diputados —donde no es el único Kast, ya que comparte el hemiciclo con su tío Tomás Kast Sommerhoff, militante del centroderechista Evopoli y hermano del exsenador Felipe Kast— ha mantenido una actitud de extrema prudencia, dice otro parlamentario, ya que no quiere hacer algo que ponga en riesgo el proyecto o el Gobierno de su padre. Es un momento de actuar con humildad, entendiendo que no es este el momento para figurar. Los dos José Antonio Kast juraron sus cargos el mismo día, en Valparaíso. Toño lo hizo unos minutos antes del actual Jefe de Estado. Ambos asumieron sus cargos por un período de cuatro años, tiempo con el que cuenta Kast Adriasola para demostrar que no es solo el hijo de e incluso buscar la reelección, algo que la Constitución le impide hacer al padre en forma inmediata.







































