FERIA DEL PILAR

¿Dónde estarán los toros?

Esa era la pregunta que al término de la Feria se hacía la afición maña: ¿Dónde estarán los toros? Menos en Zaragoza puede que los toros anden por cualquier otra parte.

Y bien mirado, así debe de ser porque de acondicionar modernamente esta plaza cumplida cuenta han dado los actuales empresarios: que si cubierta excelente, por cierto, que si indicadores electrónicos óptimos para estar informado el respetable, que si pintada y repintada la plaza, y también con un albero de película; nuevos burladeros y barrera de fina construcción; iluminación que para sí la quisieran campos de fútbol de Primera División. Y luego van y fallan en lo único importante que debe de haber siempre en una plaza de toros, a saber: el toro.

Marca / Joselito, Litri, Lozano

Toros de Antonia Julia de Marca, anovillados, afeitados e inválidos. Joselito: pinchazo y estocada desprendida (palmas con algunos pitos); dos pinchazos y dos descabellos (bronca). Fernando Lozano: tres pinchazos y estocada desprendida (palmas con saludos); estocada trasera tendida (palmas con saludos). Litri: siete pinchazos -un aviso- y bajonazo (pitos); estocada, media trasera atravesada y descabello (pitos). Plaza de Zaragoza, 14 de octubre. Novena y última corrida de la Feria del Pilar. Lleno.

El toro no se ha visto ni un solo día de la Feria, y ayer tampoco. Joselito, Fernando Lozano y Litri, gente que va cuidada en esto del toro, tuvieron la delicadeza de vestirse de luces para estar ante seis reses inválidas unas, afeitadas otras y anovilladas todas en general.

Cómo sería de vergonzante la presentación de los toros de ayer que este público, que todo lo aplaude, que todo lo ignora y que asiste a la plaza como quien se mete en el Corte Inglés, optó, mediada la corrida, por guardar un manifiesto silencio de aburrimiento.

27 aficionados

Los aficionados de verdad que hay en Zaragoza, y que deben de ser unos 27, sonrojados estaban de ver a un Joselito apático ante su lote de inválidos. Al pegapasista Fernando Lozano le obsequiaron con palmas de cumplido. Aún estará en la habitación del hotel, pegándole pases a la cama, a los armarlos, a la televisión, al mando a distancia, y así hasta que la camarera entre a limpiar. Litri, pitado en su lote, bien merece unas vacaciones y relajo para meditar sobre su futuro en la Fiesta.En definitiva ha sido esta Feria del Pilar un ciclo carente de toros, la falta de exigencia de un público verbenero y el poco peso de los aficionados están convirtiendo a Zaragoza en una plaza de talanqueras inimaginable hace muy pocos años. La autoridad competente, benévola y con un saber del reglamento taurino más bien escaso, también colabora en el total ocaso de esta plaza. Cabe pensar que la nefasta compra de toros inválidos por los empresarios puede ser pan para hoy pero hambre para mañana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de octubre de 1990.