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RELIGIÓN

El Gobierno congela por cuarto año el impuesto religioso, por discrepancias con el episcopado

El Gobierno matendrá el próximo año y por cuarta vez el 0,52% de la cuota íntegra del IRPF en concepto de asignación tributaria -un puesto religioso- para la Iglesia católica. La polémica entre Iglesia y Gobierno con motivo de la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE) y las críticas al Ejecutivo de la Cadena de Ondas Populares Españolas (COPE), de la que el episcopado -es accionista mayoritario, han pesado en esta decisión, según fuentes gubernamentales. Oficialmente, el Gobierno atribuye la medida a razones técnicas.

El proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para 1991 prevé que el porcentaje que se destinará a la Iglesia católica será el 0,52% de la cuota íntegra del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). El incremento de ese porcentaje se daba por hecho en medios eclesiásticos, que habían llegado a barajar una cifra del 1 % y tenían esperanzas puestas, además, en otra fuente de financiación: la desgravación fiscal por donativos a la Iglesia.Iglesia.Sin embargo, no ha sido así por decisión del Gobierno, que de esta manera mantiene un control sobre los fondos que percibe la Iglesia.

El Ejecutivo socialista hubiera debido fijar el porcentaje definitivo de la asignación tributaria en la declaración del IRPF correspondiente al ejercicio de 1988, que se realizó en 1989, según los acuerdos Esta do español-Santa Sede suscritos en 1979. Sin embargo, no lo hizo aduciendo ya entonces razones técnicas. Ello provocó malestar en el episcopado, que ha solicitado en reiteradas ocasiones la modificación de este porcentaje.

Los pactos entre España y el Vaticano establecen que se debe garantizar a la Iglesia la cantidad que anteriormente recibía por la vía de la dotación presupuestaria. En la declaración de la renta de 1988, los contribuyentes destinaron a la Iglesia unos 7.000 millones de pesetas, por lo que el Estado debió aportar otro tanto para garantizar a la confesión católica 14.000 millones de pesetas.

La Conferencia Episcopal española, a través de su presidente, cardenal Ángel Suquía, ha reiterado en diferentes ocasiones que el Gobierno actuaba .de modo unilateral al decidir el porcentaje de la asignación tributaria, establecida en el 0,52% de la cuota íntegra del IRPF. La introducción del impuesto religioso en el sistema fiscal se inició en el ejercicio correspondiente a 1987.

Malestar de los obispos

La declaración correspondiente a 1988 se realizó a finales del 1989 y se argumentó oficialmente que no había habido tiempo material de proceder al cambio. En la declaración que se hizo este año tampoco hay modificación del porcentaje, lo que produjo malestar en el episcopado. La última reunión de la comisión mixta Iglesia-Gobierno, en abril pasado, tenía entre sus objetivos fijar el porcentaje definitivo. Eso fue lo expresado tanto por el director general de Asuntos Religiosos, Luis María de Zavala, como por el secretario general del episcopado, Agustín García Gasco.Este miembro de la cúpula eclesial manifestó precisamente en aquella ocasión que a los obispos no les gustaba "estar sometidos al referéndum de la asignación tributaria, porque contribuye a dar la visión de que la Iglesia está interesada por el dinero, cuando en realidad hace un servicio a los demás". Fuentes M episcopado han reconocido que en el fondo del problema late "el laicismo radical del PSOE", una falta de comprensión de que la Iglesia "tiene un peso social". Las mismas fuentes manifestaron a este diario que temas relacionados con la COPE y la LOGSE son objeto de diálogo entre el episcopado y el Gobierno.El pasado 7 de marzo, en el madrileño palacio de Parcent, esos dos asuntos fueron tratados en la reunión que los ministros de Justicia y Portavoz del Gobierno, Enrique Múgica y Rosa Conde, respectivamente, mantuvieron con el presidente y el secretario de la Conferencia Episcopal, así como con el nuncio Mario Tagliaferri. La reunión se desarrolló en la más absoluta discreción.Tanto fuentes eclesiásticas como gubernamentales han señalado que en aquella ocasión no se abordó el futuro de la asignación tributaria, aunque ambas fuentes han reconocido que la COPE y la LOGSE fueron dos temas tratados.El propio presidente del Gobierno, Felipe González, expresó el año pasado al secretario de Estado vaticano, cardenal Agostíno Casaroli, la preocupación del Ejecutivo por las críticas a las que éste era sometido por la COPE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 12 de octubre de 1990