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TERRORISMO EN CATALUÑA

La policía sospecha que ETA puso dos bombas en Repsol

M. MALLOL / A. RODRÍGUEZ Dos explosiones registradas a las 9.09 y a las 9.31 de la mañana de ayer, provocadas por artefactos explosivos, originaron un gran incendio en el rack -haz de tuberías- que la empresa Repsol tiene en el complejo petroquímico de Tarragona, a escasos kilómetros del casco urbano. El siniestro, que no causó daños personales, ocurrió a 150 metros del lugar donde, el 12 de junio de 1987, ETA hizo estallar una carga de amonal. Dada la intensidad del incendio de ayer, los especialistas tardaron algunas horas en confirmar que se trataba de un atentado. Fuentes policiales se inclinaban por atribuir la autoría a ETA.

Fuentes policiales se mostraron convencidas de que la explosión había sido provocada con amonal procedente del mismo cargamento del comando Barcelona de ETA que fue localizado la noche del 23 al 24 de agosto en un vehículo en la localidad en Sant Cebriá de Vallalta (Barcelona). En el turismo, que había sido abandonado por los terroristas al sufrir una avería, se encontraron 33 kilos de amonal, una cantidad que induce a pensar a la policía que parte del cargamento había sido apartada anteriormente. Los integrantes del comando fue ron identificados posteriormente como Joan Carles Monteagudo, ex militante de Terra Lliure, y Juan Félix Erezuma. Monteagudo está implicado, según la policía, tanto en el anterior atentado a Repsol como en el de Hipercor, ocurrido una semana más tarde, también en 1987.La hipótesis del atentado estaría sustentada también, según manifestó a EL PAÍS el gobernador civil de Tarragona, Ramón Sánchez, en el hecho de que los técnicos de Repsol no detectaran ninguna anomalía en la conducción instantes antes de producir se la explosión y que el punto en que ésta se produjo sea un tramo totalmente liso, sin soldaduras o conexiones que hubieran podido tener una fuga.

Hace tres años, la causa del siniestro pudo determinarse en poco tiempo debido a que un segundo explosivo colocado a 2,5 kilómetros del primero estalló pero no provocó el incendio de las tuberías, por lo que pudo ser analizado inmediatamente.

El presidente de Repsol Petróleo, Juan Sancho Rof, subrayó anoche que "no puede técnica mente ocurrir un accidente en una tubería de este tipo si no hay alguien que la ataca desde fuera" Mostró su convencimiento de que se trataba de un atentado y, añadió, "en cuanto se puedan estudiar las causas esto se corroborará".

Butano y propano

La línea férrea, Barcelona-Valencia y la autovía Salou-Tarragona quedaron cortadas al tráfico y tuvo que suspenderse el primer sector de la tercera etapa de la Volta Ciclista a Catalunya. La línea férrea estará cortada previsiblemente durante dos días. Los raíles del tren, situados a 500 metros del lugar del siniestro, quedaron dilatados por el calor.

Las explosiones afectaron a cuatro de las 25 tuberías que componen el rack de la empresa Repsol que transporta los pro ductos químicos desde el pantalán del puerto hasta la refinería, situada 20 kilómetros en el interior, en la Pobla de Mafumet, desde donde posteriormente son distribuidos a las empresas del complejo petroquímico. Las cuatro tuberías afectadas transportaban queroseno, butano y propano. Las llamas alcanzaron los 30 metros durante las primeras horas del siniestro y eran visibles desde toda Tarragona. Una dotación de 20 vehículos del cuerpo

de Bomberos con más de un centenar de hombres participó en las labores de extinción que, según los expertos, no terminarán hasta dentro de tres o cuatro días.

Tras el atentado de 1987 se instalaron unas llaves de seguridad en el rack que, en teoría, debían permitir cortar el suministro a las tuberías afectadas por una avería. Sinembargo, la explosión de ayer se produjo tan cerca de estas válvulas de seguridad (véase el gráfico adjunto) que fue imposible utilizarlas. Técnicos de Protección Civil explicaron ayer que el principal objetivo de las labores de extinción era mantener las condilcciones refrigeradas para evitar que el calor afectara a otras tuberías. A raíz del siniestro, la totalidad del complejo petroquímico, compuesto por una treintena de grandes empresas, quedó paralizado. Fuentes de Repsol dijeron desconocer cuánto tiempo deberán permanecer inactivas las instalaciones y el alcance de los daños. En el atentado de 1987 las tuberías tardaron 22 días en ser reparadas.

El gobernador civil explicó que las medidas de seguridad sobre las instalaciones de Repsol se habían incrementado notablemente desde el antentado de hace tres años. Los 14 kilómetros de longitud del rack desde el pantalán del puerto hasta que las tuberías se entierran bajo el lecho del río Francolí están vigilados por un circuito cerrado de televisión de nueve cámaras, según precisaron fuentes de Repsol. A lo largo del recorrido hay tres puestos fijos con un vigilante de la empresa de seguridad Prosegur. Uno de estos puestos está situado a un kilómetro y medio del punto donde ayer se registró la explosión, casi justo debajo de la autovía de Tarragona a Salou. La misma empresa dispone de tres vehículos en permanente ronda, además de las rejas metálicas que protejen el nudo del rack, donde se produjo la explosión en 1987. Además, la Guardia Civil patrulla por la zona. Según el gobernador civil, una patrulla se hallaba a 20 metros del lugar en el momento de producirse la explosión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de septiembre de 1990

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