GUERRA EN EL GOLFO

Manifestaciones proiraquíes en Jordania

"Mi corazón y mi sangre por tí, Sadam", rezaba una de las pancartas levantadas por los manifestantes jordanos en apoyo del presidente iraquí, Sadam Husein. Al final de la plegaria de los viernes, en la mezquita que se encuentra en el campus universitario de la capital jordana, Aminán, hombres de todas las edades se concentraron para escuchar encendidos discursos de apoyo a Sadam. Consignas, cánticos y pancartas de gentes inflamadas de panarabismo llenaron el aire. Los manifestantes dijeron estar dispuestos a sumarse a las filas del Ejército iraquí para defender a su máximo dirigente."El mundo árabe necesita un hombre como Sadam, que sea capaz de hacerle frente a Estados Unidos", afirmó Nabib, un hombre de unos 50 anos que asegura que no teme empuñar su fusil en defensa de "quien todo lo hace por la unidad del mundo árabe".

Nabib, como muchos de los que asisten a la manifestación, afirma que es "puro jordano" y que lo que le mueve a defender a Sadam es su misma sangre árabe y no el resentimiento que sienten los palestinos contra Estados Unidos por "no haber dado nada" después de todo lo que ha cedido la Organización para la Liberación de Palestina (OLP). El 45% de la población jordana es palestina.

'Ejército popular'

Miles de jordanos se han apuntado voluntariamente al Comité Jordano de Apoyo a Irak contra la Agresión Extranjera, que pretende formar un ejército popular que intervendría en cuanto Irak lo necesitase y bajo el mando de los militares iraquíes. Mohamed al Raslidan, director del comité, cuya sede principal está en Ammán, asegura que muchos de los 15.000 que tenían ayer registrados han venido de los cuatro rincones del país. "Hemos recibido noticias de que en las delegaciones abiertas en otros municipios se han apuntado ya 40.000 voluntarios", apuntó.

Hasta el momento el Gobierno jordano no ha intervenido para frenar las continuas manifestaciones de apoyo al líder de su vecino país, pero fuentes gubernamentales dudan de que en caso de conflicto se permitiera la salida de Jordania de los voluntarios.

En este país, empezando por su rey Hussein, existe un apoyo generalizado al presidente Sadam. Sin embargo, hay una cierta preocupación sobre lo que pasará con los más de 400.000 jordanos y palestinos que trabajaban en el emirato kuwaití, ahora anexionado. Una de las fuentes de divisas de Jordania es precisamente la remesa de los emigrantes. "Si deciden volver, será el caos total. Nosotros, que somos solamente 2,7 millones de habitantes, no podemos absorber de golpe a 400.000", afirmó el diplomático Ahmad Jalal al Mufleh.

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