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La policía cree que el asesinato de un coronel del Ejército en Valladolid es obra de los GRAPO

La policía considera a un comando itinerante de los GRAPO, integrado por algunos de sus miembros más buscados, como el autor del asesinato del coronel de Infantería Manuel López Muñoz, fallecido a las 8.15 de ayer en Valladolid a causa de los disparos efectuados por un hombre y una mujer que se dieron a la fuga. Esta sería la primera acción mortal de esta organización terrorista tras la muerte por huelga de hambre de José Manuel Sevillano. La ministra portavoz del Gobierno, Rosa Conde, señaló ayer que el atentado tiene todas las características de una acción de los GRAPO.

Los hechos ocurrieron frente al domicilio de la víctima, situado en la calle de Turina, número 10, en el barrio del Cuatro de Marzo. Manuel López Muñoz, de 62 años, y desde 1987 en la reserva activa, iba vestido con el uniforme militar y se dirigía a su trabajo de secretario del gobernador militar de Valladolid, José Suances. Todas las mañanas salía de su casa, en el piso 2º izquierda, entre las 8,10 y las 8,20. Normalmente esperaba en el portal a que llegara el coche militar, un Ford Orion gris, que le trasladaba al Gobierno Militar. Ayer no esperó al vehículo. Al pisar la calle, en la puerta de la farmacia vecina, se acercó a él un joven que le disparó tres tiros a bocajarro. Uno de ellos penetró por la nuca y otros dos también le alcanzaron en la cabeza. La muerte fue instantánea. En el lugar de los hechos se recogieron varios casquillos de pistola automática del calibre 9 corto, munición usada habitualmente por los GRAPO.El delegado del Gobierno en Castilla y León, Arsenio Lope Huerta, señaló poco después que "este atentado lleva casi con certeza la firma de los GRAPO". Fuentes policiales se manifestaron en idénticos términos y creen que podría tratarse de Encarnación León Lara y Laureano Ortega.

La escena, que se desarrolló con gran rapidez, fue observada por miembros del servicio municipal de limpiezas y por otras personas que se hallaban en la cafetería El Estribo. La camarera de la cafetería señaló que mientras la joven tomaba un café en la barra, su compañero permanecía en la puerta. Después oyó los disparos y vio entrar al joven, que dijo: "Ya está". Ambos se marcharon andando en dirección a la calle de Falla.

La mujer de la víctima, Teresa López, y su único hijo varón, Manolo, bajaron en seguida a la calle. El hijo dio inútiles masajes a su padre.

El cadáver de Manuel López permaneció cerca de una hora en la calle de Turina, donde se registraron escenas de dolor y tensión. Pequeños grupos de ultraderechistas gritaron "esto se arregla con la pena de muerte".

Afable y serio

Se personaron en la zona el presidente de la Junta de Castilla y León, Jesús Posada, el delegado del Gobierno y el alcalde de Valladolid, Tomás Rodríguez Bolaños, quienes se mostraron muy afectados por el atentado, primero que se lleva a cabo en Valladolid. Rodríguez Bolaños, que mantenía amistad con la víctima, calificó al coronel asesinado como una excelente persona y un hombre afable y serio. Jesús Posada aseguró que era uno de los mejores enlaces entre los militares y la sociedad de Valladolid.

La capilla ardiente quedó instalada en el Gobierno Militar, lugar donde trabajaba la víctima. El cadáver del militar asesinado recibirá posteriormente sepultura en Ávila, su ciudad natal.

La presencia de esta organización terrorista ya fue observada con anterioridad al menos en tres ocasiones en Valladolid. Entre los años 1982 y 1987 la policía descubrió tres pisos francos que utilizaban los GRAPO como zonas de paso entre Madrid y el norte de España. En 1985 fueron detenidos tres miembros en dos pisos y en una pensión de la capital vallisoletana.

Por otra parte, la ministra portavoz del Gobierno, Rosa Conde, afirmó ayer que el atentado de ayer reviste todas las características de una acción de los terroristas del los GRAPO.

El ministro del Interior, José Luis Corcuera, que se encuentra en Dublín, declaró ayer que no creía que el atentado de Valladolid tuviera relación con la reciente muerte de uno de los grapos que estaba en huelga de hambre, informa Efe. La coordinadora Gesto por la Paz del País Vasco ha condenado el atentado y precisó ayer que no convocará las 66 concentraciones silenciosas que promueve cada vez que hay una muerte por la "mal llamada violencia política" de Euskadi, informa la misma agencia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de junio de 1990

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