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La obra de Chillida 'El elogio del horizonte', inaugurada en Gijón

El elogio del horizonte, la última obra del escultor vasco Eduardo Chillida, inaugurada ayer en Gijón, "es un regalo para nosotros y para nuestro futuro", señaló el alcalde de la ciudad, el socialista Vicente Álvarez Areces, en el acto inaugural de la escultura y del parque en el que ha sido instalada, en el cerro de Santa Catalina, una atalaya abierta frente al océano y al borde de un acantilado. Al acto asistieron artistas, vecinos y autoridades, entre éstas el ministro de Trabajo, el asturiano Luis Martínez Noval.Chillida reiteró ayer su convencimiento de que su escultura es "una obra abierta, cuyo verdadero significado le será dado por el tiempo y por la gente".

Chillida no considera que El elogio..., cuyo coste ascendió a casi 100 millones de pesetas, haya sido un despilfarro, como sostienen algunos sectores en la ciudad, sobre todo, dijo, "si se divide entre todos los vecinos de Gijón, que son desde hoy sus propietarios". El artista recordó que él sólo ha percibido el 5% de la cifra mencionada. "Soy responsable, en todo caso, de que el coste final se haya elevado algo más de lo necesario, por haber sido yo quien decidió que El elogio del horizonte debería instalarse precisamente aquí, en este promontorio natural. Y eso ha supuesto tener que profundizar más de 20 metros para encontrar roca sobre la que cimentar la escultura".

El acto inaugural de El elogio fue alterado por las protestas de trabajadoras de una empresa de confección textil. El alcalde y el primer teniente de alcalde, Jesús Morales, fueron también agredidos en el mismo acto por un vecino, Eusebio Company, quien propinó un golpe en la cara a Areces y una patada al primer concejal del Ayuntamiento, al parecer en protesta por no haberle sido concedida por las autoridades municipales una vivienda social que había solicitado. El agresor fue detenido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de junio de 1990