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Crítica:POP

Lucha por un lugar propio

Algo no funciona, bien en la música española cuando tres personas deciden colgarse la etiqueta de neosolistas para llamar la atención sobre las dificultades que tienen los nuevos cantantes-compositores para desarrollar y ofrecer su trabajo y protestar por la discriminación que padecen respecto a los grupos de rock. Fania, Manuel Illán y Paco Ibarra decidieron unir sus fuerzas por una noche, y presentar conjuntamente su música.El problema de Fania, Illán e Ibarra no es exclusivamente semántico. Su denominación de neosolistas como intento de desmarcarse de los cantautores tradicionales no oculta la raíz de la situación. Sus dificultades no provienen solamente de su condición de cantantes y compositores, sino de su alejamiento de los arquetipos que hoy dominan la música.

Fania, Manuel ffián y Paco Ibarra

Fania (voz y teclados), Manuel Illán (voz y guitarra), Paco Ibarra (voz y guitarra). Grupo: Enrique Ariza (guitarra), Guillermo Ariza (batería), Elsa Fernández ('bajo), Mariano Lozano (teclados), Cani González (coros), Suso Sáiz (guitarra y percusión). Sala Universal Club. Madrid, 30 de marzo.

Las composiciones de Fania, Manuel Illán y Paco Ibarra no se ajustan a los cánones fáciles, elementales y ramplones que hoy caracterizan a muchos de los nuevos músicos, españoles, algunos con éxitos inmediatos. Tampoco es que sean revolucionarios en sus planteamientos, pero al menos son originales, arriesgados, y buscan una línea personal alejándose del mimetismo imperante respecto a grupos y estéticas ajenas.

Fania, Illán e Ibarra ofrecieron en Madrid una música sólida, madura y bien construida. Fama es una mujer de gran encanto, sensibilidad y personalidad en sus canciones. Su manera de construir los temas puede recordar en ocasiones a Joni Mitchel o a Carole King por su utilización de las disonancias y la forma de resolver las frases, con ambiente de blues. Es una intérprete íntima, con melancolía, ternura y fuerza expresiva. Sus composiciones representan una nueva propuesta en la música española porque tienen emotividad.

Paco Ibarra puede encuadrarse en una estética más pop, aunque su capacidad como compositor le permite desmarcarse de lo convencional. Con un disco publicado, demostró que puede codearse con -cualquier autor por la calidad de sus canciones y su estudiado concepto armónico. Manuel Illán ofreció la actuación más enérgica, cercana a un lenguaje rock y con un elaborado desarrollo del concierto. Buen intérprete, con fuerza y ganas, sus canciones se adaptan mejor a las exigencias del mercado sin perder originalidad. Fue el encargado de cerrar un concierto con magnífico ambiente y espíritu de compañerismo y que demostró que Fama, Paco Ibarra y Manuel Illán merecen atención en su lucha por un lugar propio en la música española.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 1 de abril de 1990