Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La verdadera Einstein

Algunos científicos ven en Mileva Maric, su primera esposa, la inspiradora de los trabajos del genio

Detrás de las geniales teorías sobre la luz, el espacio y el tiempo de Albert Einstein pudo estar su primera mujer, Mileva Maric, según un investigador norteamericano y otro alemán que han examinado la correspondencia entre los dos. Maric pudo haber colaborado en mucho mayor grado de lo que se creía hasta ahora en los artículos publicados por Einstein en 1905, entre ellos el que le hizo merecedor del Premio Nobel de Física en 1921.

Los estudiosos de Einstein han rechazado en su mayoría la teoría sobre la colaboración de su primera esposa, que tenía una buena formación en matemáticas y física, en el trabajo del científico alemán, teoría que han calificado de "pura fantasía". "Pudo haber sido un instrumento de prueba para sus ideas, pero no era una colaboradora", afirma John Stachel, director del Centro para Estudios sobre Einstein en la universidad de Boston.Evan Harris, un físico del laboratorio militar de Aberdeen, en Maryland (Estados Unidos), es el principal abanderado de la causa que pretende hacer de Mileva Maric una científica olvidada. Cita frases obtenidas de cartas cruzadas entre Einstein y Maric en los años anteriores a 1905. En una carta de 1901, Einstein escribió: "¡Qué felicidad y orgullo tendremos cuando los dos juntos hayamos llevado nuestro trabajo sobre el movimiento relativo a una conclusión victoriosa!". Hay otros 10 ejemplos de citas en los que Einstein se refiere a "nuestro trabajo" o colaboración, afirma Walker, quien también recuerda que en el acuerdo de divorcio entre el científico y su primera esposa se estableció que ésta recibiría las ganancias de cualquier premio noble que pudiera ganar Einstein en el futuro. De hecho, Einstein le entregó la cuantía del premio obtenido en 1921.

15 años de matrimonio

"No digo que Albert no hiciera nada, pero, dado que ella era mayor que él e inicialmente la líder, probablemente fue la fuente de alguna de sus ideas", afirma Walker.Maric conoció a Einstein, nacido en Ulm en 1879 y fallecido en Estados Unidos en 1955, cuando ambos estudiaban en el Instituto de Tecnología de Zúrich (Suiza). Se casaron en 1904 y se divorciaron 15 años más tarde.

Senta Troemel-Ploetz, un investigador lingüístico de la Sociedad de Investigación Alemana de Bonn, arguye, al igual que Walker, que en los manuscritos originales de los artículos de Einstein publicados en 1905 figuraba como coautora Mileva Maric.

Este investigador afirma que un físico ruso ya fallecido, Abram Joffe, dijo que había visto los originales, y así apareció en un libro muy poco conocido publicado en servocroata hace más de 30 años.

Troemel-Ploetz hace notar que Maric debía tener un talento excepcional para ser admitida en el prestigioso instituto suizo cuando muy pocas mujeres estudiaban carreras científicas. La discriminación hacia la mujer fue, según este estudioso, la razón de que sus méritos no fueran reconocidos. A partir de 1914, además, Maric tuvo que dedicarse a intentar sacar adelante a sus hijos, tras abandonar Einstein el hogar familiar.

Los artículos aparecieron finalmente publicados con Einstein como único autor, y los manuscritos originales se han perdido.

Stachel contraataca negando toda verosimilitud a esta anécdota y señala que en las cartas de Einstein también existen muchas frases en las que se atribuye el trabajo a él solo. "Estaba muy enamorado y al escribir ampliaba las fronteras de su ego para incluir a su amada", da como explicación.

Stachel, que editó el volumen de correspondencia de juventud de Einstein que ha dado lugar a la polémica, explica que éste en cartas a amigos y, colegas, da muchos más datos y detalles científicos que en su correspondencia con Mileva.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de marzo de 1990