Policías argentinos amotinados en Tucumán deponen las armas
Los policías argentinos amotinados en la ciudad de Tucumán, al norte del país, para exigir la reincorporación al cuerpo de 30 agentes sancionados, depusieron ayer las armas tras llegar a un acuerdo con el gobierno provincial.El ministro argentino del Interior, Julio Mera Figueroa, había ordenado ayer el traslado de unos 300 agentes de la Policía Federal y el desplazamiento de tropas de la Gendarmería a la provincia para asegurar el orden y cumplir el mandato judicial de desalojo del cuartel en el que estaban amotinados, desde el lunes pasado, 300 policías de esa provincia. El presidente Carlos Menem recibió un informe completo al respecto.
Más de 300 policías alzados contra sus jefes se habían atrincherado en el cuartel central de la provincia de Tucumán. Los rebeldes se quitaron los uniformes, adoptaron posiciones de combate y se camuflaron con betún, como los oficiales del Ejército sublevados en 1987 y 1989.


























































