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La oposición acusa al Gobierno cántabro por ceder terrenos a Altos Hornos

La oposición considera que la diputación regional ha incumplido la ley de finanzas para acceder a la propiedad de los terrenos de Altos Hornos de Vizcaya, donde ahora se asienta el recientemente inaugurado Parque de la Naturaleza, al otro lado de la bahía de Santander.Los regionalistas van a poner en marcha una comisión investigadora para analizar las irregularidades que según ellos podrían haberse cometido en la operación. Su líder, Miguel Ángel Revilla, ha aludido al "mayor escándalo de los que hasta ahora han podido verse en Cantabria".

Según acuerdo formalizado por el presidente Juan Hormacchea con Altos Hornos de Vizcaya y Agrupación Minera SA, la diputación regional deberá pagar antes del 30 de septiembre próximo 1.400 millones de pesetas por la posesión de cuatro millones de metros cuadrados en Cabárceno o recalificar una vasta superficie, superior a dos millones de metros cuadrados, situada en los ayuntamientos de El Astillero, Villanueva, Penagos y Medio Cudeyo, propiedad también de Altos Hornos.

La Diputación tiene otra opción: arrendar los terrenos a partir del 1 de octubre próximo pagando una renta de 14 millones de pesetas al mes que ha de abonarse a mes vencido y dentro de los diez primeros días del inmediato posterior.

El Gobierno autónomo ha invertido, en el curso de los últimos seis meses, unos 2.000 millones de pesetas en la ordenación urbanística del antiguo yacimiento de hierro convertido en Parque de la Naturaleza de Cabárceno, inaugurado en diciembre último. El contrato suscrito indica que ningún pago por obras o mejoras realizadas será exigible o descontable al arrendador. Las obras siguen su curso en el parque.

Según los regionalistas, el Gobierno autónomo no consultó en ningún momento a los ayuntamientos afectados por la proyectada recalificación de los terrenos y consideran absolutamente excesivo el precio fijado por Altos Hornos de Vizcaya para unas tierras estériles convertidas en un enorme y bello conjunto kárstico lleno de rocas tras la explotación del yacimiento de hierro durante siglos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de marzo de 1990