El edil de Zaragoza califica de insultante un informe del Defensor del Pueblo
El alcalde de Zaragoza, el socialista Antonio González Triviño, ha calificado como "un insulto doloroso a la honra de la ciudad" el informe del Defensor del Pueblo, Álvaro Gil Robles, referido a las deficiencias de la Casa de Amparo, de titularidad municipal, y que atiende a unos 160 ancianos sin recursos (véase EL PAÍS del día 22 de febrero).El alcalde ha solicitado una "rectificación pública" al Defensor del Pueblo y ha trasladado su malestar al presidente del Senado, al delegado del Gobierno en Aragón y al director general de Administraciones Públicas, por "unas manifestaciones que no se ajustan a la realidad". El concejal delegado de la Casa de Amparo, Tomás Blasco, del Partido Aragonés Regionalista (PAR), ha invitado a Álvaro Gil Robles a que visite el establecimiento.


























































