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LA IMPRONTA DE 1992 EN LA CAPITAL

Una esfera armilar de 92 metros de altura será erigida en Valdebernardo como símbolo de Madrid

La sociedad estatal Quinto Centenario aprobó el pasado jueves el proyecto de construcción de un monumento en forma de gran esfera armilar en Valdebernardo, en el distrito madrileño de Moratalaz. La cooperativa Promoción Social de la Vivienda (PSV), filial del sindicato UGT y que controla la mitad del suelo del polígono donde se construirán 5.400 viviendas sociales, cederá una gran plaza donde se alzará el monumento conmemorativo en julio de 1992. La esfera, que tendrá un coste de 6.000 millones de pesetas, será cofinanciada por PSV, la sociedad Quinto Centenario y patrocinadores privados.

Los promotores del proyecto pretenden "erigir un monumento emblemático" que conmemore en Madrid el quinto centenario del descubrimiento de América, según un comunicado conjunto de la sociedad estatal y de PSV, distribuido ayer por la agencia Efe. La esfera armilar -representación celeste de la tierra, los planetas y las constelaciones-, persigue recrear el paralelismo entre los viajes a través del océano en 1492 y la perspectiva de los descubrimientos espaciales.La cooperativa de UGT, que controla el 60% del suelo del polígono de Valdebernardo, participa en un consorcio urbanístico en el que también están integra das la Comunidad de Madrid, la cooperativa Viviendas para Trabajadores (Vitra), afiliada al sindicato Comisiones Obreras, y la Sociedad General de la Vivien da. La legislación urbanística obliga al consorcio encabezado por PSV a construir equipamientos en el polígono, y dispone de 80.000 metros cuadrados para usos comerciales y recreativos.

Centro de servicios

En la base de la esfera armilar PSV construirá a sus expensas un complejo de 30.000 metros cuadrados para dotaciones culturales y comerciales. La cooperativa se resarcirá de su contribución al proyecto del Quinto Centenario -estimada en unos 2.000 millones de pesetas- "repercutiendo en el uso de este espacio [la base de la esfera] las cargas financieras de la construcción del monumento", subraya el comunicado antes citado. Sin embargo, tendrá que ceder temporalmente (hasta bien entrado el año 1993) un tercio del área comercial y de servicios a la sociedad estatal.

Por su parte, la sociedad Quinto Centenario obtendrá durante 10 o 15 años todos los derechos de explotación -venta de entradas y usos comerciales de la imagen del monumento- para compensar los costes de la inversión en la construcción de la esfera armilar. Fuentes de la sociedad estatal expresaron ayer su confianza en que una tercera parte del coste del proyecto sea sufragada por patrocinadores privados, al amparo de la ley de incentivos fiscales para las con memoraciones de 1992.

Una vez recuperada la inversión en el proyecto, el monumento pasará, según las mismas fuentes "al pueblo de Madrid, a través de sus instituciones", sin precisar si el futuro titular será el Ayuntamiento o la Comunidad.

Entre otras localizaciones, los promotores barajaron la posibilidad de erigir el monumento en solares de Renfe próximos a la estación de Atocha, aunque finalmente quedaron descartadas en favor de Valdebernardo. La preferencia por terrenos que no fueran de titularidad municipal es una buena muestra del escaso entusiasmo que ha mostrado el Ayuntamiento de Madrid hacia el monumento.

Una empresa consultora de ingeniería ultima el proyecto definitivo del monumento, que ha sido realizado por el escultor Rafael Trenor y el ingeniero José Antonio Fernández Ordóñez. El secretario de Estado de Cooperación Internacional, Luis Yáñez, informara el próximo día 14 al Alto Patronato del Quinto Centenario de la decisión de construir la esfera. Para resolver las complejidades técnicas que presenta una esfera de ese tamaflo, con 92 metros de altura y una anchura similar a la del estadio Santiago Bernabéti, se ha solicitado la asistencia técnica de empresas internacionales, como Philips, Siemens y Otis.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de febrero de 1990

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