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CARTAS AL DIRECTOR

Energía nuclear

Barcelona.

¿Quién se ha pensado que es la señora Charo Pascual para insultar con ese tono paternalista rayano en el desprecio a los "pobrecitos españoles", ignorantes que votarían "no" a la energía nuclear porque, según ella, desconocen el dechado de virtudes ecológicas y beneficios sutiles que se desprenden de la fusión nuclear?, según manifestó en una emisión de Tribunal popular.Esos españoles que no entienden nada de energía nuclear la sufren, señora Pascual, no lo olvide, la sufrimos sin haber tenido ocasión de manifestar nuestra opinión o miedo.

Vivo en la calle de Londres, en un edificio que alberga también un centro de diagnosis nuclear, y últimamente se ha detectado, al parecer, un escape radiactivo, que medido en milirems da una cifra muy superior a la legalmente permitida.

Yo me pregunto si la información enigmática que posee la mente, blanca de datos, de la física nuclear Charo Pascual actúa como un protector traje de plomo que haga innecesaria la medida de nuestro Gobierno autónomo de clausurar el citado centro.

Reza un refrán popular que "la ignorancia es muy atrevida", tal vez por eso tenga yo hoy la osadía de dudar de la pericia, profesionalidad y ética de una serie de señores, bien pagados (sólo por eso no son pobrecitos), que juegan con la salud ajena y que por poseer profesión tan cotizada se permiten alguna que otra negligencia, que luego podrán pagar.

¿No sería mejor que una gran parte de técnicos, manipuladores de arma tan conflictiva, se dedicasen a estudiar "expresión corporal" para poder luego contarnos el tiempo, siguiendo el ejemplo de la señora Pascual? Al menos nos anunciarían lluvias inofensivas y dejarían de ser la causa de las lluvias más peligrosas.- Celia Bautista Iglesias.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de enero de 1990