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La Generalitat investiga presuntas irregularidades en un centro de enseñanza del Opus Dei de Barcelona

El Departamento de Enseñanza de la Generalitat de Cataluña investiga supuestas irregularidades en el instituto de formación profesional Centro de Estudios El Vallès, internado femenino ubicado en la localidad vecina a Barcelona de Sant Cugat del Vallès y propiedad del Opus Dei. Estas averiguaciones se iniciaron a raíz de la denuncia presentada hace dos meses ante el citado departamento por la familia de la alumna Gemma Saiz Broch, mayor de edad. Tres inspectores visitaron anteayer el centro y elaboran el correspondiente informe, según un portavoz del departamento.

Nicolás Saiz Gómez, padre de la joven, asegura que en el citado centro no se imparte la enseñanza oficialmente proclamada, sino que se forma a las alumnas "en el espíritu del Opus". En la denuncia a Enseñanza, con fecha de entrada 17 de octubre, el padre de la alumna afirma que Gemma Sáiz figura matriculada en el curso 1989-1990 de formación profesional, segundo grado y tercer curso en la rama de Hostelería y Turismo.Según la denuncia, la alumna recibe "formación del espíritu de la Obra del Opus Dei, para formarse como numeraria auxiliar, criada de los dirigentes de la obra". La dirección del Centro Cultural Pineda, del que depende el Centro Cultural El Vallès, que dijo desconocer la denuncia, manifestó a este diario, a través de una portavoz: "La especialidad de hostelería y turismo sólo la tenemos en primer grado y de ello se ha informado a los padres; esta señorita yo no sé qué problema habrá tenido con su familia, pero si ya es mayor de edad no me responsabilizo de semejante situación, un poco chocante; todo está en orden".

En la denuncia del padre de la alumna se afirma que en dicho centro su hija "recibe primer y segundo curso del formación del espíritu de la Obra, retiros, mortificaciones, círculos, tertulias y, sobre todo, prácticas de ama de casa".

Según el texto acusatorio, el padre de la joven "ha podido comprobar en los últimos 12 meses que tienen en este internado a unas 50 alumnas entre 16 y 18 años con seis señoritas que cuidan de que reciban una formación de cultura general, no siguiendo la- programación general de enseñanza, ya que el interés es formarlas en el espíritu de la Obra".

El texto de la denuncia agrega que, "desde que empezó el curso académico 1988-1989", la familia no ha recibido "ninguna evaluación de los estudios en los que fue matriculada su hija Genima, habiéndolo solicitado en varias ocasiones, ya que la formación que recibe nada tiene que ver con lo que, oficialmente, tienen registrado".

Régimen de internado

Esta versión fue desmentida por la portavoz del centro: "Los requisitos legales los cumplimos. Referente a lo queafirma la denuncia sobre las evaluaciones, en el ordenador tengo todas las notas. Normalmente", de acuerdo con la versión de la portavoz del centro, "el boletín no lo distribuimos por correo a las familias, ya que, al ser régimen de internado, son personas con 17 o 18 años".

La versión de la familia, según el texto de la denuncia, insiste, sin embargo, en que en el citado centro "sólo tienen dos aulas de clase, pequeñas para la cantidad de alumnas que son y tratándose como mínimo de tres cursos de formación que deberán recibir, ya que oficialmente está autorizado para impartir la rama económico-socio-familiar, enseñanza que tampoco se imparte".

La denuncia prosigue con la afirmación de que "cuando el Centro de Estudios El Vallès tiene la inspección anual, por parte del Departamento de Enseñanza, hacen un montaje y disfrazan las salas de tertulias con muebles y decoración adecuada a un aula de estudios para demostrar que el centro cumple los requisitos marcados por la ley". "Las prácticas que realizan, aparte de las mencionadas anteriormente", continúa el texto, "es ir como mínimo un día por semana a unos clubes de niñas que la Obra tiene en otros lugares para hacer ambiente de 'apostolado' e ir reclutando niñas (criadas) para enriquecerse, ya que no les pagan salario ni las tienen dadas de alta en la Seguridad Social".

Por todo lo expuesto, el padre de la joven denuncia "la falsedad, manipulación y engaño de que son víctimas los padres". Asimismo, agregáel citado texto, la familia se ve impotente "para recuperar a su hija, Gemma", que cumplió la mayoría de edad el 10 de octubre del año pasado.,

En la respuesta dada por el Departamento de Enseñanza de la Generalitat se afirma que la denuncia "contempla elementos sobre el procedimiento de internamiento de su hija y sobre el funcionamiento y objetivos de la residencia situada en Sant Cugat del Vallès que no corresponde a este departamento valorar ni investigar".

"Sin embargo", agrega la respuesta, "incluye también elementos relacionados con el funcionamiento docente del centro que exigen establecer, por parte del Departamento de Enseñanza, las posibles irregularidadescon el fin de proceder en consecuencia, por lo cual se han iniciado las actuaciones pertinentes".

Investigación

Con este motivo la inspección de la zona ha abierto investigaciones y tres inspectores visitaron anteayer el citado centro, según el Departamento de Enseñanza.

El centro "es propiedad corporativa del Opus Dei", según un portavoz de la dirección del instituto, que negó a este periódico las acusaciones y añadió: "La enseñanza que aquí se imparte está regulada oficialmente y la joven quiso cambiar de centro docente y pasar al Centro Cultural El Vallès".

En este punto coinciden ambas versiones, aunque el padre de la joven, Nicolás Saiz Gomez opina en la denuncia que su hija pasó al centro de Sant Cugat del Vallès "con el engaño de realizar un cursillo hasta el 22 de diciembre de 1988 [desde octubre del mismo año]". Posteriormente debía reincorporarse al centro inicial, lo que no hizo, según la denuncia presentada por los padres, quienes fueron informados de que el mencionado centro de Sant Cugat del Vallès "no está autorizado para impartir estudios de la rama Hostelería y Turismo".

Fuentes del centro cultural El Vallès, que desconocían la denuncia, manifestaron a EL PAÍS que suponían que en el texto de aquella "habría falsedades, como siempre".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de diciembre de 1989

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